El Ayuntamiento de Olesa paga cursos para corregir la «paternidad tradicional» de los hombres del pueblo

Su plan de igualdad ya advertía de las «resistencias muy fuertes por parte de los hombres» antes de que el consistorio encargara el primer taller

Taller de paternidad | Ajuntament d'Olesa

Cualquier padre de Olesa de Montserrat que estos días consulte la oferta de actividades de su ayuntamiento encontrará, redactada por el consistorio y numerada del uno al siete, la lista de aquello que la administración se propone trabajar con él. El sexto punto no usa eufemismos: el objetivo es «prevenir conductas de riesgo y dinámicas relacionales nocivas asociadas a la paternidad tradicional».

Y es que la premisa de la que parte todo ello también está escrita, y en la primera línea: ser padre hoy «implica mucho más que ejercer una función de provisión». A partir de aquí, el consistorio invita a los hombres del pueblo a revisar «los referentes y mandatos que condicionan la vivencia de la paternidad hoy en día» y a hablar de los cuidados, de la crianza, de la conciliación e incluso de la sexualidad de la pareja después del parto. Todo ello, en unas sesiones que un quinto objetivo sitúa expresamente bajo un «enfoque feminista».

Quien lo organiza es el Departamento de Género, Feminismos y LGTBIQ+, que dirige la concejala Emma Duran. Los cursos son dos, van dirigidos en exclusiva a hombres, se hacen en la Biblioteca Santa Oliva y están en marcha esta misma semana.

Por eso la pregunta que se deriva es cuánto cuesta todo esto y cuánta gente va. Y la respuesta obliga a mirar dos años atrás, porque esta no es la primera vez que el Ayuntamiento paga para que alguien venga a explicar a los padres olesanos cómo deben ser padres. En 2024 ya lo hizo, con expediente abierto, decreto firmado y factura pagada. Además, antes de encargar aquel taller, el consistorio ya tenía escrito en su propio plan de igualdad qué suele pasar cuando programa este tipo de actividades para hombres: que casi no va nadie.

El primer taller sí tiene precio

Para saber cuánto cuesta enseñar a un hombre a ser padre en Olesa hay que ir al 19 de noviembre de 2024. Aquel día, la exconcejala delegada de Género, Feminismos y LGTBIQ+, Laia Montes Porta, firmó el decreto 2024DECR003015 y adjudicó un taller para hombres titulado Paternidad, cuidados y masculinidad con un coste de 2.602,88 euros, exentos de IVA, por un total de 28 días.

La adjudicataria fue la asociación Homes Igualitaris. No compitió con nadie. El decreto lo dice sin rodeos: se presentó una sola oferta, registrada el 22 de octubre, y es esta la que «mejor satisface los intereses municipales». Lo cual, con un único sobre encima de la mesa, no era muy difícil.

El Ayuntamiento utilizó la figura del contrato menor, que la ley de contratos del sector público reserva a los servicios de menos de 15.000 euros y que permite adjudicar directamente, sin concurso y con una tramitación mínima: aprobar el gasto y esperar la factura. El informe técnico descartaba que se hubiera troceado el contrato para esquivar el umbral y el secretario le dio el visto bueno.

La factura de 2024 que acabó pagándose en 2025

Hay un detalle de aquel decreto que conviene retener: decía que el presupuesto de 2024 tenía «consignación suficiente y adecuada» para pagar el taller. Tres meses después, la factura seguía sin pagarse con ese dinero.

El 20 de febrero de 2025, el entonces alcalde Jordi Parent Beltran firmó un decreto que aprobaba una relación de operaciones pendientes de aplicar. Ese nombre técnico designa algo muy concreto: gastos que llegan a contabilidad sin haber pasado por el presupuesto del año en que se generaron. La primera de la lista era la de Homes Igualitaris, por esos mismos 2.602,88 euros.

El resultado es que un taller contratado en noviembre de 2024, con crédito declarado suficiente aquel año, acabó cargándose a las cuentas de 2025.

El consistorio ya sabía que no iría nadie

Y aquí llega la parte que no ha dicho ningún grupo de la oposición. Lo escribió el propio Ayuntamiento.

El Plan Local de Igualdad 2023-2026, el documento que ordena toda la política de igualdad del municipio, dedica un apartado al trabajo de cuidados. Allí explica que el consistorio ya había organizado talleres de corresponsabilidad para hombres, con la intención de romper los roles de género ligados a las tareas del hogar. Y añade, a continuación, seis palabras: «se registra una muy baja participación».

El plan es de noviembre de 2022. El taller de AHIGE se contrató dos años después. Los dos cursos de esta semana llegan cuatro años después. Por el camino, el mismo documento había recogido el testimonio de un agente entrevistado que hablaba de «resistencias muy fuertes por parte de los hombres» y había dejado constancia de que la participación masculina es «mucho más baja» que la femenina, sobre todo en las actividades pensadas para criaturas y familias. Con este diagnóstico sobre la mesa, la respuesta programada ha sido siempre la misma: más talleres.

Y este año, además, los talleres se extienden a más aulas. En 2025 ya llegaron al alumnado de 4.º de ESO de los institutos Daniel Blanxart y Creu de Saba, donde se debatió sobre la masclosfera, los estereotipos de género y los mitos del amor romántico. Ahora el departamento los adapta a cada etapa educativa para cuestionar los modelos de masculinidad «que se aprenden desde las primeras etapas de la vida». Si los padres no van a los talleres, los talleres van a las aulas donde están sus hijos.

El consistorio lo presenta como una línea que crece. Arrancó en 2024 con una prueba piloto de talleres de nuevas masculinidades y acompañamiento a la paternidad, se repitió en 2025 y este año se ha vuelto a ampliar. Ninguna de estas tres ediciones ha ido acompañada de una cifra pública de participantes.

El plan caduca en diciembre y aún debe rendir cuentas

Esos cursos no son una ocurrencia. El plan los encarga por escrito. La acción 3.2.1 pide incorporar al Catálogo de Actividades Educativas «talleres sobre nuevas masculinidades y referentes positivos masculinos que rompan con la normatividad», y la 5.3.1 prevé una campaña pensada para llegar «especialmente a los espacios masculinizados», con sesiones en entidades deportivas y un vídeo protagonizado por «hombres referentes positivos del municipio». Las dos fichas advierten de que hará falta presupuesto adicional.

Lo que el plan también ordena, y con la misma claridad, es cómo debe justificarse todo ello: informes de seguimiento cada seis meses, entregados al gobierno y a la oposición, y una evaluación final antes de redactar el siguiente plan. El plan expira dentro de tres meses.

La factura la pagan la Generalitat y el Estado

Conviene situar los cursos en un mapa más amplio, porque no son una excentricidad local. La convocatoria del Departamento de Igualdad y Feminismos de 2023 para prevenir las violencias machistas, dotada con más de siete millones de euros, contemplaba cuatro ámbitos subvencionables, y el cuarto era la «promoción de masculinidades antimachistas e igualitarias», con los «grupos de hombres» citados de manera expresa.

Olesa se presentó, pero con otro proyecto: pidió 20.600 euros para la campaña Punt Lila Olesa es Feminista, donde los talleres para padres no aparecen. La financiación ha llegado por otra puerta. El consistorio ha explicado que estas acciones se enmarcan en el programa Temps per Cures, sufragado por el Departamento de Igualdad y Feminismos de la Generalitat y por el Plan Corresponsables del Estado, el mismo programa que paga los casales de verano y el monitoreo de apoyo fuera del calendario lectivo. Qué parte de esos fondos va a parar a los talleres para hombres y cuál a los servicios de conciliación es, precisamente, lo que nunca se ha detallado.

Un área que ha multiplicado su presupuesto por dos y medio

El departamento que organiza los cursos no es el de hace unos años. Según sus propias memorias, recogidas en el plan de igualdad, pasó de 60.382,66 euros en 2017 a 163.891,49 euros en 2021: un 171% más en cuatro ejercicios, dentro de un presupuesto municipal que este año alcanza los 31.526.087 euros.

Este crecimiento no se produce en el vacío. La semana pasada el pleno aprobó provisionalmente las ordenanzas de 2027, y el gobierno de Serradó sube el IBI y deja el recibo de los olesanos casi un 30% más caro que al inicio del mandato, como detalló Teleolesa. Este mismo mes, el vecindario describía un municipio degradado sin obtener ninguna respuesta pública.

Y en el terreno que estas políticas quieren combatir, las cifras del Ministerio del Interior del primer semestre de 2026 registran seis delitos contra la libertad sexual en el municipio, el doble que un año antes. Teleolesa lo documentó la semana pasada.

Tres preguntas sin respuesta pública

¿Cuánto cuestan los cursos de esta semana? No consta. La información difundida por el consistorio detalla la entidad que los imparte, el lugar y el horario, pero no el precio, ni las plazas, ni si hay contrato firmado con EntreHomes, una entidad que trabaja habitualmente para administraciones catalanas y que ha llevado programas equivalentes a Martorell, Sabadell y Figueres. Con la entrada en las escuelas, el volumen de actividades encargado este año a esta entidad es el más amplio desde que el municipio inició esta línea.

La relación de contratos menores que el Ayuntamiento cuelga en el portal de transparencia se detiene en el ejercicio 2025 y lleva la fecha del 12 de febrero de este año, pese a que la normativa obliga a actualizarla cada trimestre. Siete meses después, los contratos adjudicados en 2026 siguen sin aparecer allí.

Y la tercera pregunta es la más sencilla de todas: cuánta gente asistió a los talleres anteriores. Esa cifra debería constar entre los indicadores de seguimiento que el plan exige al departamento. Tampoco consta allí.

Qué queda por ver

El monográfico se cierra el 20 de octubre y el grupo de paternidades, tres semanas más tarde. El plan que ampara ambas actividades vence en diciembre y obliga al departamento a redactar una evaluación final con «propuestas de mejora o recomendaciones de cara al siguiente plan local de igualdad».

Ese informe deberá contestar, ahora sí con números, la pregunta que la última evaluación dejó abierta: cuántos padres olesanos se han sentado en las sillas que el consistorio les pone. La respuesta llegará, si llega, en año electoral. Las municipales son el 23 de mayo de 2027 y, mientras tanto, quien quiera preguntarlo en el pleno deberá esperar al próximo ordinario: en el último, el turno de ruegos y preguntas del público se suprimió.

Los datos de los dos cursos

El grupo de paternidades comienza este miércoles y se repite cada miércoles hasta el 11 de noviembre, de seis a ocho de la tarde, en la Biblioteca Santa Oliva: siete sesiones con una única inscripción, dirigidas tanto a padres como a hombres que esperan serlo. El monográfico Paternidades: Crecer con las criaturas ocupa cuatro sesiones en el mismo equipamiento y a la misma hora: comenzó el 22 de septiembre, llega este martes a la segunda entrega y continuará el 6 y el 20 de octubre.

Antonio Retamero

Periodista especializado en política, sucesos, actualidad y sociedad. Con una trayectoria en el periodismo de investigación y en el seguimiento de la gestión pública local, también colabora en el análisis de la industria del entretenimiento y el sector de los videojuegos.

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