Muere un joven de 29 años en un choque frontal en la C-55 en Olesa, en el tramo donde el Govern preveía acabar obras de seguridad en junio de 2026
El accidente fue en el kilómetro 7,1, dentro del tramo donde la Generalitat expropió terrenos en 2023. Las obras no constan licitadas y este abril ha encargado un nuevo proyecto
Un turismo y un todoterreno se encontraron de frente en el kilómetro 7,1 de la C-55, en el término de Olesa de Montserrat, en plena madrugada del domingo, día de Todos los Santos. El conductor del coche, un hombre de 29 años vecino de Santa Coloma de Queralt, en la Conca de Barberà, murió. Las otras dos personas implicadas acabaron en el hospital. Así, la carretera que atraviesa Olesa vuelve a sumar una víctima mortal, y lo hace en un tramo que, según la planificación de la propia Generalitat, a estas alturas ya debería haber sido mejorado.
Ya son al menos tres este año. Y es que en mayo, dos hombres, un vecino de Abrera y otro de Manresa, murieron en dos accidentes en la misma vía con solo seis días de diferencia. Además, en toda Catalunya, con la víctima de este domingo, ya son 107 las personas que han perdido la vida en la carretera en 2026, según los datos provisionales del Servei Català de Trànsit (SCT).
Según el SCT, el aviso llegó a los Mossos d’Esquadra a las 3.07 horas, en el tramo que va de Olesa a Monistrol de Montserrat. Los dos heridos, en estado menos grave, fueron trasladados al Hospital de Martorell y al Hospital Moisès Broggi de Sant Joan Despí, y hasta el lugar se desplazaron once unidades entre Mossos, Bombers y ambulancias del SEM. De momento, las causas del choque todavía se están investigando.
Un tramo con fecha de final: junio de 2026
El kilómetro 7,1 no es un punto cualquiera. Queda de lleno dentro del tramo que la Generalitat tiene proyectado mejorar entre los kilómetros 5,075 y 9,360 de la C-55, el que sale de Olesa en dirección a Collbató. El proyecto, con la clave MB-15054, lleva un título técnico pero claro: «Mejora local. Seguridad viaria». Según explicó el Ayuntamiento de Olesa, se empezó a planificar en 2018 para aportar soluciones de seguridad a uno de los tramos de la carretera con más accidentes.
El 16 de noviembre de 2021, el Govern aprobó el programa de encargos a Infraestructures de la Generalitat, la empresa pública que ejecuta las obras viarias. En ese documento, la ejecución de estas obras figura con un presupuesto de 5,9 millones de euros, repartidos entre 2025 y 2026, y con un calendario concreto: empezar el 15 de enero de 2025 y acabar el 21 de junio de 2026. Es decir, según aquella previsión, los trabajos debían estar terminados cuatro meses antes del accidente de Todos los Santos.
Además, este tramo no va solo. El mismo programa del Govern sitúa la mejora anterior, la del tramo entre Abrera y Olesa, entre los kilómetros 0,380 y 5,075. Aquellas obras, que consistieron sobre todo en pintar un cebreado central para separar los dos sentidos de la marcha y en construir una nueva rotonda en el acceso sur del municipio, empezaron a principios de 2022, y en 2023 el Ayuntamiento ya las daba por recepcionadas. Por tanto, la separación de sentidos llega hasta donde empieza el tramo pendiente. Y el accidente de este domingo fue un choque frontal, precisamente el tipo de accidente que esa separación pretende evitar.
Expropiaciones hechas, obras no licitadas
Durante un tiempo, el calendario avanzó. La Generalitat aprobó el proyecto el 28 de febrero de 2023, y el 31 de marzo el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC) publicó la relación de bienes y derechos afectados en Olesa y en Esparreguera. En mayo, otro edicto fijó las actas previas a la ocupación de los terrenos para el 7 de junio en Esparreguera y Olesa y para el 14, el 16 y el 21 de junio en Olesa. Según el Ayuntamiento, se debían expropiar casi 7.000 metros cuadrados de suelo rústico en el término de Olesa y más de 9.000 en el de Esparreguera.
Ahora bien, a partir de aquí el rastro documental de las obras se detiene. El Govern había anunciado que las licitaría en 2023, pero Teleolesa no ha localizado ninguna licitación de los trabajos, ni en la Plataforma de Servicios de Contratación Pública ni en los datos abiertos de contratación de la Generalitat ni en el catálogo de actuaciones de Infraestructures de la Generalitat. Además, el Ayuntamiento se quejaba entonces de que llevaba meses pidiendo a la Dirección General de Carreteras una presentación pública del proyecto en Olesa sin obtener ninguna respuesta.
«Complicaciones que hay que resolver»
Un año después, el 27 de mayo de 2024, el actual alcalde, Marc Serradó, entonces primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, se reunió con el director de proyectos de la Dirección General de Infraestructuras de Movilidad de la Generalitat y con los vecinos de Mas de les Aigües y Casablanca. El proyecto prevé reorganizar los accesos a las dos urbanizaciones, añadir carriles de cambio de velocidad y permitir el cambio de sentido en el cruce con la B-113, la carretera de Ca n’Estruch, para suprimir el actual giro a la izquierda en sentido Abrera. También incluía un tramo de las Vies Blaves, el itinerario para peatones y bicicletas de la Diputación de Barcelona, que en parte debía ir suspendido en un voladizo junto a las casas.
Los vecinos mostraron preocupación por el acceso a sus propiedades, el aparcamiento y el ruido, y pidieron eliminar el carril de aceleración o buscar otro trazado. Serradó defendió que las obras eran imprescindibles para mejorar la seguridad de una de las vías con más accidentalidad, pero admitió que «construir el voladizo y mantener el carril de aceleración generan complicaciones que hay que resolver». Desde entonces, el Ayuntamiento no ha publicado ninguna información sobre el inicio de los trabajos.
Un nuevo proyecto para el mismo tramo
El paso siguiente que consta en los registros públicos no es la licitación de las obras, sino un nuevo encargo de proyecto. El 19 de marzo de 2026, Infraestructures de la Generalitat publicó un contrato para redactar el proyecto constructivo del mismo tramo, entre los kilómetros 5,075 y 9,360, ahora con la clave MB-15054-A2 y con el título «Tramo: Olesa de Montserrat». El 14 de abril lo adjudicó a la ingeniería Forest, Gestión Integral de Ingeniería, por 60.779 euros sin IVA. Se trata de un contrato basado en un acuerdo marco, en el que la empresa se elige por turno rotatorio entre las que ya están homologadas.
Según la misma documentación, el plazo de redacción iba del 14 de abril al 14 de octubre de este año, es decir, acabó dieciocho días antes del accidente. Por tanto, cuatro meses después de la fecha en que las obras debían estar terminadas según el programa de 2021, lo que consta en la documentación pública es un proyecto nuevo, no el inicio de los trabajos.
Can Vinyals, en el mismo tramo
Por otra parte, dentro de este mismo tramo hay un segundo proyecto pendiente. En el kilómetro 5,7, la Generalitat quiere construir un enlace a distinto nivel para eliminar los giros a la izquierda para entrar en el polígono industrial de Can Vinyals, con dos rotondas a ambos lados de la carretera y un nuevo vial sobre la vía de los Ferrocarrils que sustituiría el paso superior actual. Según el Govern, la obra estaba valorada en 5,3 millones de euros.
En 2023, Infraestructures de la Generalitat licitó la redacción de este proyecto, con un presupuesto de 167.280 euros sin IVA y un plazo de seis meses. El 5 de febrero de 2024 la adjudicó a la ingeniería Bac Engineering Consultancy Group por 125.460 euros. Desde entonces, sin embargo, Teleolesa tampoco ha localizado ninguna licitación de las obras. El proyecto también debía mejorar el paso sobre el ferrocarril del acceso norte de Olesa. Precisamente cerca de este acceso, este enero, una persona fue atropellada en la C-55, un caso similar al de el atropello que obligó a cortar la circulación en el acceso norte del municipio.
Lo que sí se ha movido en Olesa
No todo está parado en el término municipal. En el otro extremo, en el kilómetro 3,105, la Generalitat aprobó el 30 de abril de este año el proyecto de una rotonda en el enlace sur, en el acceso al polígono industrial del Molí. En junio publicó en el DOGC la relación de bienes afectados, y las actas previas a la ocupación de los terrenos se fijaron para el 30 de septiembre.
Además, a poco más de un kilómetro del punto del accidente, hay obras en marcha en el puente del kilómetro 8,349. Infraestructures de la Generalitat adjudicó la rehabilitación del puente a Constructora de Calaf por 497.488 euros sin IVA y, según su ficha oficial, los trabajos comenzaron el 24 de marzo de 2025 y continúan en ejecución. El 19 de octubre de este año, trece días antes del accidente, la Generalitat formalizó una modificación del contrato, cuyo contenido no detalla la documentación pública. Ahora bien, se trata de una rehabilitación de la estructura del puente, no de una obra de seguridad viaria.
171 millones para el Bages
Mientras tanto, los grandes proyectos de la C-55 avanzan más arriba. El 17 de abril de este año, la consejera de Territori, Sílvia Paneque, presentó los estudios del desdoblamiento entre Castellbell i el Vilar y Manresa, con una inversión de 171 millones de euros y el objetivo de que entre en servicio en 2030. En febrero, el Departament había reanudado las obras de un tercer carril entre Sant Vicenç de Castellet y Castellgalí, con 2,5 millones más. Ninguno de estos dos proyectos llega al Baix Llobregat.
Es por eso que las entidades continúan movilizadas. El 5 de junio, después de las dos muertes de mayo, la Plataforma No + Morts a la C-55, la Associació Xarxa 7 y la Federació d’Associacions de Veïns de Manresa cortaron la carretera para reclamar el desdoblamiento completo entre Súria y Abrera, y acusaron al Departament de Territori de «hacerse el loco». Según la plataforma, por la C-55 pasan cada día más de 30.000 vehículos, el doble del umbral a partir del cual la Unión Europea recomienda desdoblar una vía.
Qué queda por saber
Ahora, los Mossos d’Esquadra investigan qué provocó que los dos vehículos chocaran de frente en plena noche. Además, quedan preguntas que solo la Generalitat puede responder: por qué las obras que el programa de 2021 preveía entre 2025 y 2026 no constan licitadas, si el proyecto encargado este año ya está entregado, cuándo se licitarán los trabajos y qué ha pasado con el enlace de Can Vinyals.
Así pues, la C-55 ha vuelto a dejar una víctima mortal en Olesa en un tramo donde, según los documentos de la propia Generalitat, las obras de seguridad debían haber terminado en junio de este año.
Fuentes de verificación
- Govern, nota de premsa de 19/7/2023 Gubernamental
- Govern, plànol de l’enllaç Gubernamental
- DOGC núm. 9683, 10/6/2026. Resolució TER/1750/2026 Gubernamental
- DOGC núm. 9713, 22/7/2026. Edicte d’actes prèvies Gubernamental
- Expedient a la Plataforma (convocatòria) Gubernamental
- Govern, licitació de les obres de seguretat (2021) Gubernamental
- Ajuntament d’Olesa, inici de les obres (15/12/2021) Gubernamental
- Desdoblament Castellbell–Manresa, 171 M€ (17/4/2026) Gubernamental
- Tercer carril Sant Vicenç–Castellgalí (18/2/2026) Gubernamental
- Plataforma de Contractació (dataset ybgg-dgi6) Gubernamental
