«El Ayuntamiento nos ha fallado»: el servicio de voluminosos que Serradó presenta como novedad del mandato deja a los vecinos plantados
Un vecino contactó, acordó la recogida y esperó tres días sin que nadie pasara. Serradó, mientras tanto, asegura que no entiende por qué los olesanos abandonan muebles en la vía pública
Hizo lo que toca. Contactó con el servicio municipal, acordó día y hora, dejó los voluminosos en el lugar indicado y esperó. Cuando pasaron las horas sin que nadie apareciera, insistió. Al otro lado, silencio absoluto. «Al principio me contestaron y me dijeron que los recogían ese mismo día», explica este vecino de Olesa en un testimonio recogido en exclusiva por Teleolesa. «Pero cuando fueron pasando las horas e insistí, ya no recibí ninguna respuesta. Como si no hubiera nadie detrás del teléfono.»
Tres días estuvo esperando. Al final, fue él mismo quien recogió los voluminosos que llevaban días en la misma calle. «Detrás de los muebles que han dejado ahí hay personas que han querido hacer las cosas como dicta el ayuntamiento. Y el Ayuntamiento les ha fallado», relataba el vecino.
«No entendemos por qué tenemos muebles en la calle»
Su experiencia no es un caso extraordinario, o al menos así lo percibe. «Todos los olesanos nos hemos fijado en los muebles que van apareciendo junto a los contenedores cuando, en teoría, hay que contactar con la recogida de voluminosos», señala. «La mayoría de la gente piensa que es porque no quieren contactar, porque les da pereza, que son incívicos. Pero detrás de esos muebles hay personas que han querido hacer las cosas bien.»
Hace unas semanas, el alcalde Marc Serradó abordó el problema de los abandonos en la vía pública en declaraciones públicas. Sus palabras fueron estas: «Hemos dispuesto un servicio gratuito de recogida de muebles que no existía. Es un servicio nuevo de este mandato, de este gobierno, para ponérselo fácil a los olesanos. Y tenemos muebles en la calle. Por lo tanto, no entendemos por qué.»
El testimonio recogido por Teleolesa ofrece una respuesta que el consistorio no parece haber considerado: que a veces no es la pereza ni la falta de civismo. Que a veces es que el servicio confirma la recogida y después desaparece.
El número que no contesta
El circuito, sobre el papel, es sencillo: el ciudadano contacta por WhatsApp con el número habilitado por el consistorio, acuerda una franja horaria y deja los voluminosos en el exterior del domicilio. La cadena, sin embargo, se rompe en algún punto que los responsables municipales no han explicado.
En el caso de este testimonio, el contacto inicial funcionó. La cita se concretó. Y entonces llegó el silencio. «Cuando fueron pasando las horas e insistí, ya no me contestaban», recuerda. Tres días, los voluminosos en la calle, sin respuesta. «Finalmente, para no dejarlos en medio de la calle, me los llevé a los contenedores.»
Que los muebles acaben en los contenedores es, precisamente, lo que el servicio de recogida concertada debería evitar. Pero ahí es donde termina el recorrido de este vecino: haciendo él mismo lo que el municipio le había prometido hacer.
La contradicción que aparece en las calles
Serradó reconoció en esas mismas declaraciones públicas que «tenemos muchos vertidos de muebles en la vía pública». Lo que no detalló es si el Ayuntamiento ha revisado cuántos de estos casos responden a un fallo en el propio sistema, y no a la voluntad de los vecinos.
La recurrencia del fenómeno —muebles al pie de la calle, servicio de recogida activado, nadie que pase a buscarlos— resulta difícil de atribuir exclusivamente a la mala voluntad de los olesanos. Y el testimonio recogido por Teleolesa lo ilustra con precisión: alguien que siguió el protocolo paso a paso y acabó resolviendo él solo lo que el servicio municipal había prometido resolver.
El servicio que existe y el servicio que funciona
En su discurso, Serradó insistió en que la recogida de voluminosos es una novedad de este mandato: un servicio «que no existía y que ahora existe», destinado a facilitar las cosas a los olesanos. Anunció también que el consistorio sigue repartiendo tarjetas informativas y visitando comercios y vecinos para extender el nuevo modelo de gestión de residuos.
Hay, sin embargo, una diferencia entre un servicio que existe y un servicio que funciona. Lo que este testimonio describe es un sistema que recibió la solicitud, confirmó la recogida y después dejó de responder. Que funcionó hasta el momento en que tenía que actuar.