El Ayuntamiento de Olesa se salta la ley de protección de datos y cuelga en internet el nombre y el DNI de los vecinos de las mesas electorales
El consistorio leyó los nombres en directo en YouTube y colgó los DNI completos en la web, pese a haber admitido en 2019 que estas listas «no se pueden hacer públicas»
Cada vez que hay elecciones, el Ayuntamiento de Olesa de Montserrat sortea qué vecinos tendrán que pasar el domingo en las mesas electorales, una obligación a la que nadie se puede negar sin una causa justificada. En 2023, el sorteo para las elecciones generales del 23 de julio señaló a 243 olesanos. Los nombres de los titulares se leyeron uno por uno en una emisión en directo en YouTube. Los DNI de todos, completos y con la letra, acabaron colgados en la web municipal. Y ambos continúan hoy al alcance de cualquiera. ¿Cómo llegaron hasta allí?
Por decisión del propio Ayuntamiento. Y no por error, sino por acuerdo del Pleno. Cuando los concejales hicieron el sorteo, votaron por unanimidad un punto que dice textualmente: «Publicar el resultado del sorteo en la web municipal, en la sede electrónica y en el tablón de anuncios de este Ayuntamiento». El certificado lo firman el entonces secretario municipal, Vicenç Tur, y el exalcalde, Jordi Parent, que dio el visto bueno. Son siete páginas con 27 mesas y 243 números de identidad. Pero el documento no es la única pieza. La sesión se retransmitió por el canal oficial del Ayuntamiento en YouTube, donde todavía se puede ver, y la propia página de la web municipal enlaza tanto el vídeo como el certificado.
Lo más sorprendente es que el propio Ayuntamiento ya había advertido de que estas listas no se podían hacer públicas. En 2019, con motivo de las elecciones del 26 de mayo, la web municipal lo dejaba bien claro: «Para cumplir con la ley de Protección de Datos no se pueden hacer públicas las listas del sorteo de las mesas electorales». Cuatro años después, hizo exactamente lo contrario, y por partida doble. Y mañana, martes 3 de noviembre, el Pleno vuelve a sortear las mesas, esta vez para las elecciones generales del 29 de noviembre.
Un nombre, una mesa, un DNI
En el vídeo, una vez realizado el sorteo, se leen en voz alta los nombres y apellidos del presidente y de los dos vocales de cada mesa, sección por sección. Son 81 personas. El secretario explica en la sesión que no se leerán los nombres de los suplentes porque la lectura se alargaría demasiado.
El certificado colgado en la web sigue exactamente el mismo orden: sección, mesa, cargo y número de identidad. Por tanto, basta con poner el vídeo y el documento uno junto al otro. Si en el vídeo se dice quién preside la mesa A de la sección 1, el certificado dice qué DNI tiene el presidente de la mesa A de la sección 1. Teleolesa ha comprobado que esta correspondencia se puede hacer para cada una de las 27 mesas. Este medio no publicará ningún nombre ni ningún número.
Es precisamente lo que la ley quiere evitar. La Ley orgánica de protección de datos (LOPDGDD) dice que, cuando una administración publica un acto, en ningún caso puede difundir el nombre y los apellidos de una persona junto con su número de DNI completo. En Olesa, ambos datos no aparecen en la misma hoja, pero sí en la misma página web, a un clic de distancia.
Un DNI que nadie quiso ceder
Ser miembro de una mesa no es opcional. La ley obliga a los ayuntamientos a elegir a los miembros por sorteo entre todo el censo, y quien resulta elegido no puede negarse sin una causa justificada, bajo pena de prisión o multa. Por eso los 243 olesanos de la lista no decidieron estar allí. Tampoco dieron permiso para que su DNI, y en muchos casos su nombre, quedaran a la vista de todo el mundo.
Y es que el DNI no es un dato cualquiera. En 2019, el Ministerio del Interior publicó por error los documentos de identidad de más de 5.000 candidatos a las elecciones generales y tuvo que retirarlos. Según explicó entonces el medio de verificación Maldita, el DNI, cruzado con otros datos, puede servir para suplantar la identidad de alguien o para averiguar dónde está empadronado. En Olesa, además del nombre y el número, la lista indica la sección donde vota cada persona, un dato que acota el barrio donde vive.
Un vídeo y un PDF que siguen en línea
La primera página del certificado explica que Olesa tiene 12 secciones y 27 mesas, y que para cada una se sortean nueve personas: un presidente, dos vocales y dos suplentes para cada cargo. Después viene la tabla, fila a fila: la sección, la mesa, el local donde se vota (del Centro Cívico Sant Bernat al Teatro de la Pasión, pasando por los locales de vecinos del Poble Sec, la Central y las Planas), el cargo y el número de identidad.
El texto, de hecho, tiene incluso un error. Aunque cita el decreto que convocó las generales del 23 de julio, el acuerdo habla de «Elecciones Locales» y menciona las municipales del 28 de mayo, que se habían celebrado un mes antes.
Hoy, 2 de noviembre de 2026, tanto el vídeo como el certificado siguen accesibles desde la página de la web municipal dedicada a aquellas elecciones. Este medio no ha podido verificar si el Ayuntamiento repitió la publicación en las dos convocatorias electorales de 2024. Lo que sí consta es que la Junta Electoral Central ya había dicho que estas listas no deben publicarse, y lo había dicho doce años antes.
La Junta Electoral ya lo dijo en 2011
El 3 de noviembre de 2011, la Junta Electoral Central (JEC) respondió a una pregunta muy concreta: ¿puede un ayuntamiento publicar quién ha salido en el sorteo de las mesas? La respuesta fue que no. Según el acuerdo 663/2011, la ley electoral obliga a que el sorteo sea público, pero no a que se publiquen sus resultados, sobre todo porque no son definitivos: los elegidos aún pueden pedir que les releven. La Junta lo dijo con una frase poco habitual en un texto oficial: su presidencia «no acierta a comprender la justificación de una publicidad de ese carácter».
Solo aceptaba una excepción, que cada persona pudiera comprobar si le había tocado introduciendo sus propios datos, como cuando se consulta el censo. Además, recordaba que ninguna publicación puede sustituir a la notificación oficial.
Por otra parte, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) asumió este criterio en 2016. En su informe 219/2016, rectificó una opinión anterior que sí permitía publicar los nombres y concluyó que colgar estos datos en internet sería contrario a la normativa de protección de datos. Además, el informe recordaba que las respuestas de la Junta Electoral Central son vinculantes. Y este criterio no se quedó en papel mojado: se aplicó contra otro ayuntamiento por las mismas elecciones.
El mismo día, otro ayuntamiento
El 28 de junio de 2023, el mismo día en que en Olesa se firmaba el certificado, el Ayuntamiento de Renedo de Esgueva, un pueblo de Valladolid, colgó en Facebook los resultados de su sorteo: nombres, apellidos y nivel de estudios de los elegidos. La asociación de consumidores FACUA lo denunció ante la AEPD.
El Ayuntamiento retiró las publicaciones y se justificó diciendo que muchos vecinos le habían pedido las listas porque estaban de vacaciones y costaba notificarlos. No le sirvió de nada. El 16 de abril de 2024, la Agencia resolvió que, de acuerdo con la Junta Electoral Central, no hay «ninguna causa que lo justifique», por muy público que sea el sorteo. Por tanto, declaró que el consistorio había infringido el Reglamento general de protección de datos (RGPD) por no garantizar la confidencialidad ni la seguridad de los datos. Y remarcó que retirar las listas no lo eximía de responsabilidad.
Las administraciones públicas no pagan multas económicas en estos casos: la autoridad declara la infracción y puede obligar a corregirla. Hay, sin embargo, una diferencia entre los dos casos. En Renedo se publicaron nombres. En Olesa, nombres y DNI completos, en un vídeo y en un documento enlazados desde la misma página.
La ley solo permite cuatro cifras
La disposición adicional séptima de la LOPDGDD fija cómo deben identificar las administraciones a las personas cuando publican algo que les afecta: con el nombre y solo cuatro cifras del DNI. Para aplicarlo, las administraciones muestran de la cuarta a la séptima cifra y tapan el resto con asteriscos.
En Olesa, el certificado enseña el número completo y la letra de cada persona, que es precisamente lo que este criterio quiere ocultar. Y el vídeo añade los nombres que faltan. En Cataluña, quien vigila que los ayuntamientos cumplan estas normas es la Autoridad Catalana de Protección de Datos (APDCAT). Y no sería la primera vez que el Ayuntamiento de Olesa tiene problemas con ella.
No es el primer expediente
En junio de 2026, la APDCAT notificó al Ayuntamiento el inicio de un procedimiento sancionador por las carencias de la web de Olesa Ràdio, la emisora municipal, a raíz de una denuncia de este medio. Es un caso similar al de la investigación que la Autoridad había abierto meses antes contra el consistorio por un presunto tratamiento irregular de datos personales, o al de la web del servicio de residuos, que se estrenó sin banner de cookies ni política de privacidad hasta que Teleolesa lo publicó.
Por otra parte, la Comisión de Garantía del Derecho de Acceso a la Información Pública (GAIP) de la Generalitat ha dado la razón a este medio hasta en cinco ocasiones porque el Ayuntamiento no le entregaba información pública, un caso similar al de las resoluciones que la Comisión aprobó por unanimidad en mayo de 2026. En aquellos expedientes, la GAIP hablaba de un «incumplimiento sistemático».
Mañana, una nueva lista
Mañana a las siete de la tarde, el Pleno volverá a sortear las mesas, ahora para las elecciones del 29 de noviembre. El orden del día, firmado por el actual alcalde, Marc Serradó, y por el secretario municipal, Bernat Moreno, solo tiene un punto: el sorteo. No dice nada de qué pasará con el resultado.
Por tanto, quedan preguntas sin respuesta. ¿Se retransmitirá la sesión y se volverán a leer los nombres? ¿Volverá el Pleno a acordar que se publique la lista? ¿Retirará el Ayuntamiento el vídeo y el certificado de 2023? ¿Alguno de los 243 vecinos afectados llevará el caso a la APDCAT? Mientras tanto, la Junta Electoral Central mantiene lo mismo que decía en 2011: quien resulta elegido debe enterarse por una carta oficial, y no por una lista colgada en internet.


