El Bloc-CUP de Marc Serradó rectifica a siete meses de las elecciones y abre los contenedores en domingo como reclamaba el PSC

Una semana después de defender que el domingo era inviable por las plantas cerradas, el gobierno lo habilita, y cada hogar tendrá tres días para tirar el resto

Fernando Vicente y Marc Serradó

Los lunes por la mañana, en Olesa de Montserrat, el fin de semana se puede leer a los pies de los contenedores. Durante meses, el gris, el de la basura que no se recicla, ha estado cerrado para todo el mundo en domingo. En las baterías más conflictivas, las bolsas se han ido acumulando en el suelo hasta que los camiones, que pasan la noche cargados en la base, vuelven a salir. Era la principal queja de la oposición y de muchos vecinos. A partir del 1 de noviembre, el contenedor gris también se abrirá en domingo. Pero la pregunta es a quién se le debe atribuir el cambio.

El gobierno del Bloc Olesà-CUP del alcalde Marc Serradó dice que la idea ha salido de los vecinos. El PSC, el grupo más numeroso de la oposición, asegura que es suya. Los socialistas han difundido un extracto del documento de propuestas que, según explican, hicieron llegar al concejal de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Ivan Carreira, durante la tramitación del contrato. Lo han acompañado de un mensaje dirigido al equipo de gobierno: «Gracias por no hacernos caso, tampoco nos sorprendéis; pero también gracias por asumir nuestras propuestas. Esta os la dejamos gratis».

El giro llega una semana después de que el mismo Carreira explicara en declaraciones públicas por qué los domingos eran un quebradero de cabeza: las plantas de tratamiento cierran y los camiones tienen que quedarse cargados en la base hasta el lunes. Ahora la solución pasa por el vertedero de Vacarisses, que sí que abre en domingo. Y llega, también, a siete meses de las elecciones municipales, en las que el portavoz socialista, Fernando Vicente, será el candidato del PSC a la alcaldía.

Tres días para tirar el resto

El cambio afecta a todas las viviendas del municipio. Con el sistema actual, los contenedores grises solo se abren con una tarjeta vinculada al domicilio, y solo en dos días asignados según si la tarjeta es de tipo A o de tipo B. A partir del domingo 1 de noviembre, según el anuncio del Ayuntamiento, cada hogar mantendrá esos dos días y les sumará el domingo. No habrá que cambiar la tarjeta ni hacer ningún trámite en la Oficina de Residuos. El consistorio enviará una carta a todas las casas y sustituirá los adhesivos de los contenedores por unos nuevos con los tres días de apertura.

Ese vacío del fin de semana es el que los vecinos denunciaban desde el arranque del sistema, en un caso similar al de las sanciones por bolsas abandonadas mientras el contenedor gris permanecía bloqueado entre sábado y lunes. Entonces las redes se llenaron de quejas de personas que aseguraban no haber podido depositar la basura.

El gobierno defiende que el modelo funciona y lo cifra: durante el primer año del nuevo sistema, Olesa habría pasado de un 37,44% de reciclaje a alcanzar el 60%, según los datos municipales. Es la cifra que el PSC pone en duda y que el concejal defiende con los albaranes de la báscula en la mano. Pero antes de los datos, está el documento.

«Esta os la dejamos gratis»

El extracto que han difundido los socialistas corresponde a sus alegaciones a la cláusula 3.2.3 de los pliegos del contrato, un documento cuya fecha este medio no ha podido verificar. En él defienden que el servicio de recogida debería hacerse los 365 días del año, siete días a la semana, porque los usos sociales y laborales están cambiando y cada vez más gente trabaja en domingo. El texto va más allá y califica el concepto de domingo como festivo de «arcaico, clasista y elitista», antes de concluir que el domingo también debe haber recogida de residuos.

Hay un matiz que el mismo PSC se ha adelantado a aclarar. El extracto habla de recogida, no de apertura de contenedores. Los socialistas sostienen que la propuesta incluía ambas cosas y que no pudieron explicarlo porque el gobierno no los quiso escuchar: «Si hubieran tenido la dignidad de querer sentarse a valorar las propuestas, les habríamos explicado que esta propuesta concreta no solo se refería a la recogida de residuos, sino también a la periodicidad de las aperturas de contenedores. No quisieron hacerlo». La literalidad del fragmento difundido, sin embargo, solo menciona la recogida.

La misma hoja contiene otras peticiones que el anuncio municipal no recoge. El PSC consideraba corto el refuerzo de limpieza estival, limitado del 15 de junio al 15 de septiembre. También reclamaba que los camiones no empezaran a trabajar a las seis de la mañana, sino como mínimo a las nueve, con el argumento de que no es agradable escuchar la recogida del vidrio desde un primer piso a esa hora.

De las plantas cerradas a Vacarisses

El 9 de octubre, Carreira dio una explicación técnica a las críticas sobre el fin de semana. Recordó que de lunes a sábado la recogida se hace cada día en todas las baterías, según las frecuencias del contrato. Los domingos y festivos nacionales, en cambio, los camiones no hacen transferencia intermedia, sino que descargan directamente en los centros de tratamiento, muchos de los cuales cierran esos días.

Para amortiguarlo, el concejal detalló tres medidas. La primera, identificar las baterías que aguantan el fin de semana sin saturarse. La segunda, vaciar las de mayor densidad y dejar los camiones cargados en la base la noche del domingo al lunes para descargar a primera hora. La tercera, negociar el traslado de la fracción orgánica desde Sant Fruitós de Bages hasta los Hostalets de Pierola, una planta más cercana que sí que abre en domingo. Ninguna de las tres pasaba por abrir los contenedores ese día.

Una semana después, el Ayuntamiento explica que, antes de añadir el nuevo día, ha analizado cómo funcionan las recogidas de los domingos y en qué estado quedan los contenedores los lunes. Lo ha contrastado con inspecciones hechas otros días y ha comprobado que la medida encaja en el contrato. El elemento que lo hace posible, según el consistorio, es que el vertedero de Vacarisses abre los domingos y permite gestionar allí los residuos recogidos ese día. Carreira lo enmarca en una decisión tomada con calma: «Una decisión que afecta a toda la ciudadanía no se puede tomar a la ligera. Esta decisión se toma con escucha activa de la ciudadanía y mirando el encaje con el contrato».

Escucha activa es, precisamente, lo que el PSC dice que no encontró.

La ciudadanía como autora oficial

En la versión municipal, el PSC no aparece. El Ayuntamiento atribuye la ampliación a las demandas recogidas entre el vecindario. Destaca a las personas con segundas residencias en Olesa que pasan allí los fines de semana y que reclamaban poder tirar el resto esos días, y también los cambios de hábitos de algunos hogares durante el fin de semana. «Escuchando a la ciudadanía vimos que había estas necesidades y que había una manera de encajarlas en el contrato», ha explicado el concejal.

El consistorio espera que el nuevo día reduzca las bolsas abandonadas alrededor de los contenedores y facilite el trabajo de los equipos de recogida. Carreira descarta que afecte a los porcentajes de reciclaje: según él, ayudará a la gente que no participa o que cambia de rutina el fin de semana a hacer «esa aportación extra». La voluntad municipal es mantener el tercer día durante toda la vigencia del contrato.

El PSC también se dirige a la ciudadanía, pero hace otra lectura. En su mensaje, agradece a los vecinos las propuestas que les han hecho llegar y les traslada tres ideas. La primera, que las propuestas siempre acaban ganando a las actitudes incívicas. La segunda, que la ciudadanía organizada transforma más las sociedades que las personas individuales. La tercera, que las organizaciones políticas siguen siendo útiles y necesarias. El texto termina con un llamamiento a la afiliación: «Actívate, actúa, afíliate».

«No nos han mostrado ningún dato»

Detrás de la disputa por la autoría del domingo hay otra batalla, la de las cifras. El PSC no cree el 60% de recogida selectiva que anuncia el gobierno, y Vicente lo justifica con la falta de documentación: «¿Por qué no nos creemos lo que dicen de la recogida selectiva? No lo creemos porque no nos han mostrado ningún dato. Yo me tengo que creer la palabra del concejal del área, pero a mí el concejal no me ha traído ningún expediente. No sé si el aumento de la recogida es recogida sucia o limpia». En la nota de prensa del partido, el portavoz ya pedía conocer la metodología del cálculo y dudaba de que el dato se hubiera contrastado lo suficiente antes de hacerse público.

La respuesta de Carreira fue la más áspera de todo el intercambio. El concejal detalló que cada camión se pesa diariamente en la báscula de la planta antes de descargar, y que se le resta la tara para obtener el peso neto. Esa información queda recogida en albaranes que se remiten a la Agència de Residus de Catalunya (ARC). «Estos datos no los digo yo. No me levanto un día por la mañana y digo: hoy hace día de 60%. Estos datos salen del camión que se pesa cada día. Cuestionar esto, dudar de esto, es dudar del jefe de Medio Ambiente del Ayuntamiento y eso, lo siento, no lo consiento», espetó.

El concejal añadió un argumento que conecta con el domingo. Las bolsas dejadas fuera de los contenedores se recogen todas como resto y van directas al vertedero, lo que, según él, penaliza el cómputo global. Con un comportamiento ciudadano óptimo, dijo, Olesa podría llegar alrededor del 65%.

Catorce baterías y un verano «asqueroso»

Esas bolsas son el centro del relato socialista. Vicente describió en la nota de prensa del partido un verano «asqueroso, con calles llenas de suciedad», puntos de insalubridad y una proliferación de roedores. En declaraciones públicas, pidió distinguir entre el incivismo y las situaciones en las que los vecinos no pueden depositar los desechos porque los contenedores están llenos. Reclamó revisar las frecuencias de recogida zona por zona, más vigilancia, cámaras en determinados puntos y más recursos para la Policía Local. También alertó de que los contenedores del Núcleo Antiguo resultan incómodos para la gente mayor o de poca estatura.

La radiografía del gobierno sitúa el problema en un mapa concreto. Según Carreira, el área de Medio Ambiente tiene localizadas 14 baterías conflictivas, mayoritariamente en el Eixample y en el centro. Allí actúan educadores ambientales y patrullas de la Policía Local que sancionan los vertidos. El dispositivo cuenta con tres equipos de recogida de vertidos de lunes a sábado y solo uno los domingos. En cuanto al Núcleo Antiguo, el concejal asegura que los contenedores cumplen la normativa y que el servicio instaló ruedas industriales más bajas, una adaptación validada con la asociación de vecinos.

No es la primera vez que el gobierno admite que el servicio no ha llegado donde debía hacerlo. El alcalde ya lo reconoció en un caso similar al de la recogida de voluminosos, cuando entonó un mea culpa y atribuyó parte de los incumplimientos al periodo de adaptación de la nueva empresa concesionaria. Carreira, por su parte, pide paciencia con un argumento de tamaño: «Quien se crea que un contrato de 32 millones de euros y con tantos ítems y tantos servicios funcionará a la primera y no habrá que hacer ningún ajuste, o no entiende de política o está mintiendo».

Del pleno de investidura a las urnas

La pelea tiene un trasfondo electoral que ninguna de las dos partes oculta. Marc Serradó llegó al consistorio en 2019 como portavoz de la CUP, y en 2023 concurrió como número dos de la lista del Bloc Olesà-CUP. Es alcalde desde el 14 de junio de 2025, en virtud del pacto de rotación con ERC y Junts per Olesa. Aquel día fue investido con 11 votos. El otro candidato en el pleno era Fernando Vicente, que obtuvo seis y que ahora el PSC presenta como su candidato a la alcaldía. Serradó, por su parte, ha dicho que trabaja con la idea de seguir siendo alcalde a partir de 2027.

Carreira lo recordó a su manera. Lamentó las críticas socialistas teniendo en cuenta que el president de la Generalitat, Salvador Illa, «ha pedido evitar a toda costa que la gestión del reciclaje y la basura se convierta en un arma electoral de confrontación con los municipios». El PSC, en cambio, va más lejos en su nota y reclama responsabilidades políticas con una fórmula sin matices: cuando alguien no cumple, «o dimite, o se le cesa». Posteriormente, también en declaraciones públicas, Vicente precisó que la petición no iba dirigida específicamente a Carreira, sino al conjunto del gobierno.

Sobre la modificación del contrato que reclaman los socialistas, el concejal recordó que cualquier cambio sustancial deberá respetar el marco jurídico y pasar por el Pleno como modificación formal.

El primer domingo es festivo

El calendario deja una prueba inmediata. El 1 de noviembre, el día en que se estrena la apertura en domingo, es también Todos los Santos, festivo nacional. Precisamente los domingos y los festivos nacionales son los días que Carreira señaló hace una semana como problemáticos, porque muchas plantas de tratamiento cierran. El Ayuntamiento ha explicado que el vertedero de Vacarisses abre los domingos, pero no ha detallado qué pasará cuando el domingo coincida con un festivo.

Queda por ver también si la ampliación consigue reducir las bolsas a pie de batería, que el gobierno atribuye al incivismo y el PSC a un servicio mal dimensionado. Tampoco se sabe si el Ayuntamiento hará públicos los albaranes que los socialistas reclaman, ni cuáles de las otras propuestas del documento opositor, desde el refuerzo de limpieza estival hasta la hora de inicio de los camiones, llegarán algún día al Pleno. El domingo, de momento, ya tiene dos padres.

Antonio Retamero

Periodista especializado en política, sucesos, actualidad y sociedad. Con una trayectoria en el periodismo de investigación y en el seguimiento de la gestión pública local, también colabora en el análisis de la industria del entretenimiento y el sector de los videojuegos.

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