El alcalde de Olesa difunde las imágenes de un vertido ilegal y admite que ocurre «continuamente»
Marc Serradó publica un vídeo de escombros y madera acumulados en Sant Pere de Llumbreres y sitúa el problema «en muchas zonas de Olesa»
Escombros, tablones rotos, puertas viejas, placas de aglomerado y un somier metálico apilados en el suelo, al lado de una valla y bajo los pinos. Estas son las imágenes que el alcalde de Olesa de Montserrat, Marc Serradó, ha difundido en un vídeo de veintidós segundos publicado en su cuenta de Instagram. El texto que sobreimprime identifica el lugar y la frecuencia: «Os comparto imágenes de un nuevo vertido ilegal en Sant Pere de Llumbreres. Sucede continuamente. En muchas zonas de Olesa».
La publicación continúa con tres mensajes más. «Recoger esto supone muchas horas de trabajo duro. El incivismo de unos pocos se convierte en el gasto de todos», escribe el alcalde. Y cierra con dos frases cortas: «No tiene ninguna justificación posible» y «Tenemos que pararlo».
Un vertido que el consistorio deberá retirar
El alcalde no precisa cuándo se produjo este vertido concreto, ni quién asumirá su retirada, ni qué coste tendrá la operación. Tampoco detalla si se ha abierto algún expediente sancionador ni si la Policía Local ha intervenido. Lo que sí establece la publicación es el diagnóstico: no se trata de un episodio más, sino de una práctica repetida y extendida por distintos puntos del término municipal.
La calificación que utiliza Serradó —«el incivismo de unos pocos»— sitúa la responsabilidad en el comportamiento individual. Ese es exactamente el terreno en el que el gobierno municipal ha venido situando el debate sobre el estado del espacio público durante los últimos meses.
El marco en el que encaja este mensaje
La publicación llega en un momento en que la limpieza y la gestión de los residuos concentran buena parte del malestar vecinal. Tal como documentó Teleolesa a principios de septiembre, decenas de vecinos describen contenedores desbordados, bolsas en el suelo, roedores y mal olor en diferentes barrios, con testimonios que sostenían no haber visto nunca «una Olesa tan abandonada».
El Ayuntamiento destina 3,26 millones de euros anuales al contrato de recogida de residuos y limpieza viaria, desplegado este año con un cambio de modelo basado en contenedores cerrados con chip. Parte del vecindario y los grupos de la oposición atribuyen la degradación del espacio público al funcionamiento de este sistema; el gobierno municipal, al incivismo. La primera semana de septiembre, ante la petición pública de una vecina, Serradó respondió que el Ayuntamiento trabaja para ampliar los servicios de limpieza y, al mismo tiempo, para reconducir los actos incívicos, sin concretar plazos.
El vídeo de Sant Pere de Llumbreres refuerza esta segunda lectura, ahora con imágenes propias y desde la cuenta personal del alcalde.
Lo que queda por aclarar
La publicación plantea varias cuestiones que la propia publicación no resuelve. Cuántos vertidos ilegales se han retirado este año en el término municipal y qué coste han supuesto para las cuentas públicas. Si existe un registro municipal de estos episodios y si se ha abierto algún expediente sancionador. Si el punto limpio municipal y el servicio de recogida de voluminosos cubren la demanda actual. Y qué entiende exactamente el consistorio por «pararlo»: más vigilancia, más sanciones, más puntos de recogida o alguna combinación de las tres cosas.
Serradó cierra el vídeo con un imperativo en primera persona del plural. Queda por ver qué medidas concretas lo acompañan.