El Ayuntamiento de Olesa gasta más de un millón de euros para "lograr una imagen más urbana" en el tramo de una avenida
1.035.493,80 euros de las arcas municipales destinados a transformar la estética de un solo tramo de calle
El Ayuntamiento de Olesa de Montserrat ha adjudicado unas obras de reurbanización en el tramo este de la avenida de Francesc Macià por un importe que supera el millón de euros. La razón oficial que consta en el contrato, firmado por el alcalde Marc Serradó Mestres, es que ese trozo de calle gane "una imagen más urbana".
El precio acordado es de 1.035.493,80 euros. Y si se cuentan los posibles cambios o ampliaciones que pueda autorizar el propio Ayuntamiento durante la ejecución, la cifra puede llegar hasta los 1.163.812 euros. Todo sale de las arcas municipales, sin un euro de fondos europeos.
Menos de 400 metros de avenida, más de un millón de presupuesto
La avenida de Francesc Macià, cuyo tramo el Ayuntamiento quiere reformar, no alcanza los 400 metros. Con el presupuesto adjudicado, el coste por metro lineal de esta remodelación se eleva por encima de los 2.500 euros.
Pero vayamos al principio de la propuesta para entender qué se esconde realmente bajo el asfalto. Y es que, detrás de este costoso llamamiento a la estética y al lavado de cara visual, el expediente relega al final del documento las auténticas deficiencias estructurales que obligan a abrir la calle. El Ayuntamiento necesita renovar con urgencia unas redes de servicios soterradas que el propio proyecto técnico ya califica abiertamente de "obsoletas".
"La propuesta", detalla la memoria del ejecutivo local para justificar el gasto, "pretende mejorar las condiciones de accesibilidad y de seguridad para los peatones". No obstante, la realidad es que la obra tendrá que buscar obligatoriamente el encaje logístico para hacer compatibles el paso ciudadano con la circulación regular de autobuses y las vitales operaciones de carga y descarga. Unas necesidades básicas de mantenimiento y movilidad que Olesa acabará sufragando bajo el titular de una millonaria remodelación estética.
Siete meses de zanjas y cortes ininterrumpidos
La empresa constructora dispondrá de un plazo inamovible de siete meses para completar toda la transformación viaria. Esta cuenta atrás empezó a correr justo al día siguiente de la firma del acta de replanteo sobre el terreno, lo que supone más de medio año de zanjas, ruido y complicaciones de movilidad.
"La demora en el cumplimiento de los plazos", advierte el documento oficial rubricado por la alcaldía en el apartado de sanciones, "es causa de resolución del contrato". A partir de ahora, la presión para fiscalizar el ritmo de las máquinas y evitar el caos circulatorio recaerá directamente sobre Josep Contreras Janer, jefe del área de Servicios Territoriales y máximo responsable de la obra designado por la administración.
Fuentes de verificación
- Contracte d'adjudicació oficial Gubernamental