La supuesta mejora de Monbus para llegar a la Gran Vía indigna a los olesanos: "Os estáis riendo de nosotros"
El alcalde Marc Serradó denuncia que la situación está en un "punto muerto" mientras los cambios de trayecto y el bloqueo de la parada de la plaza del Oli dejan a decenas de trabajadores "tirados"
Llega ese momento del día en que, después de una jornada intensa de trabajo en Barcelona, lo único que quieres es subir al autobús y volver a Olesa. Pero para muchos olesanos, este gesto cotidiano se ha convertido en una odisea. Y es que la nueva reestructuración de los horarios de Monbus, que teóricamente se había diseñado para mejorar el servicio y ampliar el recorrido hasta la Gran Vía, ha levantado una ola de indignación en las redes sociales por parte de usuarios que se sienten directamente perjudicados.
El foco del conflicto se encuentra en la franja nocturna. Mientras que hasta ahora el bus de las 21:20 horas permitía volver a casa a aquellos que salen a las nueve de la noche, el nuevo horario ha adelantado esta salida a las 21:00 horas. El siguiente vehículo no pasa hasta las 22:30 horas, dejando un vacío de noventa minutos sin servicio desde la Gran Vía. Una usuaria de la línea expresaba su malestar de manera clara: "Es alucinante que desde las 21 h hasta las 22:30 h no haya ningún bus; nos han dejado tirados". En la misma línea, otro vecino lamentaba que la gente que sale a las nueve ya no tiene cómo volver si no quiere esperar una hora y media, ironizando sobre el hecho de que la mejora haya acabado empeorando la situación de muchos trabajadores.
Pero vayamos al principio de la propuesta. La Generalitat ha justificado estos cambios como una respuesta a las demandas históricas para hacer llegar más expediciones hasta el centro de Barcelona. Concretamente, se han ampliado siete expediciones de ida y tres de vuelta que ahora conectan directamente con la Gran Vía, evitando el transbordo en María Cristina en horas clave. Aun así, para muchos pasajeros, estas mejoras son "claramente insuficientes" y no resuelven los problemas de frecuencia en otras franjas críticas, como la primera hora de la mañana o el mediodía. Un pasajero relataba, además, que en este primer día de aplicación el bus de las 6:45 horas ni siquiera ha pasado, iniciando la jornada con retrasos e incertidumbre.
Con todo esto en mente, ¿qué pasa con la parada de la plaza del Oli? Este punto importante del recorrido continúa bloqueado y sin servicio desde que se iniciaron las obras en la avenida de Francesc Macià. Según explica el alcalde Marc Serradó, la empresa Monbus suprimió la parada de manera unilateral alegando falta de seguridad, pese a que el ayuntamiento defiende que las medidas de la calle son las reglamentarias. "Nosotros haremos todas las medidas técnicas necesarias para que el bus pase con seguridad", detalla el alcalde, quien reconoce que la situación se encuentra ahora mismo en un "punto muerto" porque la empresa sigue poniendo inconvenientes técnicos que el gobierno local ya considera resueltos.
Merece la pena recordar que la gestión de la línea es competencia directa de la Generalitat, aunque la presión vecinal se centra en el Ayuntamiento por su capacidad de incidencia. Mientras algunos vecinos proponen alternativas como sustituir la parada bloqueada por otra en la plaza de Catalunya para facilitar el paso del bus por los Closos, la realidad es que el malestar crece. Un vecino afectado resumía el sentimiento general de frustración: "Nos estamos quedando tirados sin posibilidad de refuerzos; los olesanos pagamos las consecuencias". El Ayuntamiento ha prometido seguir fiscalizando el servicio, pero para muchos trabajadores que hoy esperan a la intemperie en Barcelona, la solución parece todavía demasiado lejana.