En Olesa ya mueren más personas de las que nacen, y la población aumenta gracias a los migrantes
El municipio encadena cinco años con más defunciones que nacimientos, pero el saldo migratorio compensa con creces la pérdida y acerca Olesa a los 25.000 habitantes
En 2024, en Olesa, por cada bebé que nació hubo casi una defunción y media: 148 nacimientos y 218 muertes. Si el pueblo solo contara con sus cunas, habría perdido 70 vecinos en un año. Aun así, ganó. El relevo, de hecho, llega con las cajas de la mudanza, porque aquel año se empadronaron 355 personas más de las que se marcharon, casi un vecino más cada día.
Un bebé cada dos días y medio
En 2008 en Olesa nacía casi un niño cada día. Aquel año nacieron 358, el máximo de toda la serie del Idescat, el instituto de estadística de la Generalitat.
Dieciséis años después, en 2024, fueron 148, uno cada dos días y medio, es decir, un 58,7% menos y la cifra más baja desde 1996, cuando nacieron 141. Además, los datos provisionales de 2025 tampoco cambian mucho el panorama, con 154 nacimientos.
Las defunciones, por el contrario, han hecho el camino inverso. Fueron 185 en 2021, 194 tanto en 2022 como en 2023 y 218 en 2024, más de cuatro cada semana. Por tanto, el saldo natural, la resta entre los que nacen y los que mueren, ha pasado de −6 a −70 en solo cuatro años.
El Plan Local de Vivienda 2026-2031, elaborado por el Ayuntamiento con la Diputación de Barcelona, sitúa el punto de inflexión un año antes y habla de «un balance negativo entre natalidad y mortalidad desde 2020». Asimismo, la tasa de mortalidad de 2024, de 8,77 defunciones por cada mil habitantes, es la más alta de los seis municipios del entorno, por delante de Esparreguera, Abrera, Martorell, Sant Esteve Sesrovires y Vacarisses, y supera tanto la del Baix Llobregat (7,77) como la de Cataluña (8,37).
Casi cuatro vecinos nuevos cada día
El resto de la historia se escribe en la oficina del padrón. En 2024 se empadronaron 1.428 personas que venían de otro municipio o de otro país, casi cuatro cada día, mientras que 1.073 olesanos hicieron el camino contrario y trasladaron su residencia fuera.
La diferencia, de 355 personas, compensó cinco veces la pérdida natural. Y no es un hecho aislado, porque si se amplía la mirada de 2021 a 2024, el pueblo suma 961 vecinos por las migraciones y resta 126 por la diferencia entre nacimientos y defunciones.
¿De dónde vienen? Del saldo de 2024, 215 personas corresponden a los movimientos con el extranjero, un grupo que también incluye a españoles que regresan, y 140 a los cambios de residencia dentro de España: +181 con el resto de Cataluña y −41 con el resto del Estado. El Plan Local de Vivienda les pone nombre y dice que los nuevos residentes «provienen principalmente de Barcelona, Esparreguera y Abrera, así como de países extranjeros como Marruecos y Colombia».
Ahora bien, muchos de estos nuevos vecinos hacen la vida fuera. El Plan Local de Salud 2019-2023 ya describía a vecinos recientes que «van a trabajar fuera, principalmente a Barcelona» y que «solo vuelven a Olesa para pernoctar», como recogió Teleolesa en una crónica sobre la Olesa pueblo dormitorio.
Un cruce de caminos desde el siglo XVII
Nada de esto es nuevo en Olesa. Un estudio de la Universidad de Barcelona ha reconstruido, registro a registro, la biografía de 13.510 inmigrantes y 12.589 emigrantes que han pasado por el municipio desde principios del siglo XVII.
Las cifras de hoy, sin embargo, tienen matices. En proporción, Olesa tiene menos vecinos nacidos fuera de España que su comarca: 3.746, el 15,0% de la población, frente al 19,1% del Baix Llobregat y el 25,1% de Cataluña. Casi hay tantos como nacidos en el resto del Estado, que son 3.639.
En cuanto a los vecinos con nacionalidad extranjera, son 2.510, el 10,0% del total, y según el Plan Local de Vivienda casi la mitad procede de África (47,9%), seguidos de los de América del Sur (24,6%) y del resto de la Unión Europea (11,1%). Y el movimiento también va en sentido inverso: 752 olesanos viven en el extranjero.
En este contexto, el Ayuntamiento presentó en enero su primer Plan de Migraciones e Interculturalidad, para el periodo 2025-2028, con el fin de ordenar las políticas de acogida.
La generación de la treintena se adelgaza
Mientras llegan nuevos vecinos, la pirámide de edades se transforma. Más de uno de cada seis olesanos, el 17,7%, tiene más de 65 años, y el Plan Local de Vivienda constata que en los últimos 25 años la población de más de 65 años se ha multiplicado por 1,7 en cifras absolutas y la de más de 85, por 2,5.
En el otro extremo, en cambio, los vecinos de entre 25 y 34 años eran casi uno de cada cinco en 2001 (18,8%) y hoy son casi uno de cada nueve (11,2%).
Aquí entra en juego la vivienda. En la encuesta del proceso participativo de aquel plan, en la que participaron 173 personas, el 83% de quienes viven de alquiler afirmaban que es la única opción que tienen por falta de ahorros para la entrada de una hipoteca, según los datos presentados por el Ayuntamiento en marzo. En septiembre, el pleno aprobó por unanimidad la construcción de 117 pisos de alquiler protegido, de los cuales al menos uno de cada cuatro estará reservado a personas de 35 años o menos.
Una pensión entera de diferencia cada año
La pensión contributiva media de Olesa era de 1.334,26 euros en diciembre de 2025. Es la más baja de los 30 municipios del Baix Llobregat, donde la media alcanza los 1.440,29 euros. En Begues, el municipio del primer puesto de la lista, es de 1.675,43 euros.
Concretamente, la diferencia con la media comarcal es de 106,03 euros al mes, de modo que en 14 pagas son unos 1.484 euros al año, más que una pensión mensual entera de Olesa. El Papiol, el penúltimo, se sitúa en 1.361,26 euros, y la media catalana, en 1.384,82.
Hay que tener en cuenta que el dato se calcula por pensión y no por persona, ya que en el pueblo hay 5.532 pensiones para 4.767 pensionistas. Las estadísticas publicadas por municipio no permiten saber qué parte de la diferencia corresponde a pensiones de jubilación, de viudedad o de incapacidad.
Lo que dice el Ayuntamiento
El Plan Local de Vivienda hace el diagnóstico demográfico, con el saldo natural negativo y el envejecimiento, sin valorarlo políticamente. En octubre de 2025, durante el Día de las Personas Mayores, el concejal de Bienestar Social, Joan Martínez, describió a las personas mayores como «el puntal de nuestra sociedad» y habló de una «revolución de la longevidad».
Sobre las pensiones, no consta ninguna declaración del gobierno municipal. El importe de cada pensión, además, no depende del Ayuntamiento: lo fija la Seguridad Social según lo que cada persona ha cotizado.
Por otra parte, los datos también matizan el retrato. El pueblo gana unos 290 habitantes al año y ya supera la proyección media que el Idescat había hecho para 2025, de 24.700 personas. El saldo natural negativo es la tendencia de la comarca (−1,61 por mil) y de Cataluña (−1,70 por mil), aunque en Olesa es más pronunciado (−2,82 por mil). Y el índice socioeconómico territorial del municipio, de 101,2, se sitúa en la media catalana.
Los 25.000, pendientes del padrón de diciembre
Cuántos olesanos hay, exactamente, depende de quién los cuente. El padrón continuo del INE, la cifra oficial, registraba 24.966 al 1 de enero de 2025. El Idescat, por su parte, estimaba 25.000 en la misma fecha, mientras que el Plan Local de Vivienda afirma que «en el año 2025 Olesa de Montserrat tenía 25.410 habitantes según el padrón», una cifra del registro municipal que aún no ha pasado por el filtro del INE, que depura las altas y las bajas duplicadas.
En diciembre, el INE publicará el padrón al 1 de enero de 2026. Si se mantiene el ritmo de los últimos años, Olesa podría aparecer allí por primera vez por encima de los 25.000 habitantes oficiales. Antes, sin embargo, tendrá que llegar la cifra de defunciones de 2025, que dirá si es el sexto año seguido en que el pueblo despide a más vecinos de los que ve nacer.
Fuentes de verificación
- Idescat. Estimacions de població, 1 de gener del 2025 Gubernamental
- Idescat. Projeccions de població municipals (base 2021) Gubernamental
