Junts se limita a aplaudir el presupuesto de Serradó y reconoce que en sus concejalías «no hay ninguna novedad»

Los dos concejales de Junts, imprescindibles para que el gobierno tenga mayoría, despachan el último presupuesto del mandato con 80 segundos de agradecimientos a los «compañeros de viaje» y sin ninguna propuesta propia en el debate

Ferran Cerdeira i Casals

Ochenta segundos. Ese fue todo el tiempo que Junts per Olesa, el socio sin los votos del cual el gobierno de Marc Serradó no tendría mayoría, dedicó en el turno final del pleno a defender el último presupuesto del mandato, y lo hizo para agradecer a sus «compañeros de viaje» del Bloc y de ERC el «encaje» de estos cuatro años, para elogiar el tono de una parte de la oposición y para reconocer el trabajo del personal municipal, sin formular ninguna propuesta, ninguna prioridad ni ninguna reivindicación propia. Y lo hizo, además, el mismo día que su concejal de Fiestas, Ferran Cerdeira, había resumido el presupuesto de su departamento en cuatro palabras: «No hay ninguna novedad».

El silencio programático de Junts contrasta con el peso real que tiene en el gobierno. El presupuesto de 2027 salió adelante con 11 votos a favor, 8 en contra y una abstención. Si los dos concejales de Junts, Domènec Paloma y Ferran Cerdeira, hubieran votado en contra, las cuentas se habrían quedado con 9 votos a favor frente a 10 en contra, y el gobierno de Serradó habría encajado una derrota a seis meses de las elecciones.

Cabe recordar que Junts no es un grupo externo que da apoyo al gobierno, sino uno de sus tres socios, de manera que votar a favor del presupuesto que él mismo ha elaborado es lo normal. Lo que llamó la atención en el pleno no fue el voto, sino la ausencia de cualquier perfil propio en el debate más importante del año.

Ochenta segundos de agradecimientos

La intervención de Cerdeira, que habló en nombre del grupo en el turno final de portavoces, empezó con el anuncio del voto y continuó con una sucesión de reconocimientos. «Junts per Olesa votará favorablemente estos presupuestos. Son los últimos presupuestos que llevamos a aprobación en este mandato», dijo el concejal, que quiso aprovechar el turno para destacar «la dificultad que hay a la hora de cuadrar presupuestos», aunque, según él, «cada año hemos salido adelante».

A partir de ahí, el concejal dedicó el grueso de su intervención a los socios de gobierno. «Quiero agradecer a los compañeros de viaje, tanto al Bloc-CUP como a Esquerra, por estos cuatro años de presupuestos», dijo Cerdeira, que admitió que dentro del gobierno ha habido «evidentemente, diferencias», pero que, en sus palabras, «hemos encontrado siempre el encaje para poder sacarlo adelante».

El concejal repartió elogios y reproches entre la oposición. Cerdeira agradeció «el tono de algunos partidos de la oposición», cuya crítica, según él, ha sido «punzante como toca ser», porque «no han propuesto propuestas imposibles ni soluciones mágicas». En cambio, sin decir a quién se refería, cargó contra «discursos que no se sostienen por ningún lado». El turno se cerró con un agradecimiento al personal municipal, al recordar que «el Ayuntamiento es una máquina muy difícil de hacer funcionar». En aquellos ochenta segundos no hubo ninguna propuesta, ningún compromiso ni ninguna prioridad de Junts para el último año del mandato.

«No hay ninguna novedad»

La falta de ambición ya se había hecho evidente horas antes, cuando cada concejal presentó el presupuesto de sus áreas. Cerdeira, responsable de Fiestas, reconoció que el presupuesto del departamento «se mantiene bastante igual», con un crecimiento de unos 3.000 euros que atribuyó a la renovación del contrato de las carrozas de la Cabalgata de Reyes. «Todo lo demás, mantenemos los mismos servicios y las mismas festividades que hemos ido haciendo hasta ahora. No hay ninguna novedad», resumió.

El concejal defendió que la concejalía ha vivido en los últimos tres años «un cambio profundo en el ciclo festivo», especialmente por la apuesta por las actividades de Navidad, Fin de Año y Reyes, una línea que, según dijo, continuará igual en 2027. Los presupuestos municipales muestran, de hecho, que la partida de Fiestas pasó de 169.271 euros en 2024 a 196.105 euros en 2026.

En paralelo, como responsable de Agua y Energía, Cerdeira justificó la rebaja de la partida de electricidad con la producción que se espera de las placas solares del pabellón Salvador Boada y de la biblioteca. Ahora bien, el mismo concejal reconoció que las del pabellón todavía «no están funcionando porque faltan trámites» con la compañía eléctrica, de manera que el ahorro presupuestado depende de una instalación que, a día de hoy, no produce energía.

Paloma: «Usted está mal informado»

El portavoz de Junts, Domènec Paloma, responsable de Promoción Económica, presentó un presupuesto de 189.472 euros para 2027, 17.000 euros más que este año, que atribuyó sobre todo al mantenimiento del mercado municipal, un edificio que describió como «muy envejecido». Además, reivindicó los datos de actividad económica del municipio y el funcionamiento de la oficina de atención a la empresa.

El tono del concejal cambió cuando tuvo que responder a las críticas de la oposición. Al concejal de Ciudadanos, Josep Maria Paniello, que había criticado las trabas para abrir negocios, le respondió que «o está mal informado o se lo explicamos mal», y defendió que hoy una nueva actividad se puede poner en marcha «al día siguiente» con una comunicación y un certificado técnico. Sobre el caso de una autoescuela que no conseguía abrir, Paloma se desmarcó: «Eso no lo llevo yo, yo lo que llevo son otras cosas». Y cuando Olesa Oberta en Comú Podem le preguntó por los cierres de comercios, admitió que no tenía los datos a mano: «Por lo que he firmado, como máximo diez comercios y una empresa».

Tres presupuestos, el mismo voto

El apoyo de Junts a las cuentas de Serradó ha sido constante durante todo el mandato. Sus dos concejales votaron a favor del presupuesto de 2025, aprobado en noviembre de 2024 por 12 votos a 9, en un pleno en el que, tal como ha revelado Teleolesa, el gobierno sacó adelante unas cuentas que la Intervención había informado «con disconformidad». Un año después, votaron a favor del presupuesto de 2026, que se aprobó con 11 votos a favor, 3 en contra y 7 abstenciones, y ahora han vuelto a hacerlo con el de 2027.

Este apoyo arranca desde el inicio del mandato. Junts, que en 2023 obtuvo el 8,99% de los votos y dos concejales, fue uno de los socios que permitió formar un gobierno que dejó fuera al PSC, la fuerza más votada. Desde entonces, los socialistas, que han roto públicamente con el alcalde, no han dejado de reprochar al grupo su papel en el gobierno.

«Nosotros no podemos cambiar nada»

La imagen que Junts proyectó en el pleno no es nueva. En febrero de este año, en declaraciones a Teleolesa, Paloma ya dinamitó las expectativas de sus votantes al referirse a su capacidad de influir en las políticas que se deciden fuera de Olesa: «Se creen que nosotros podemos ir allí a decirles que cambien cosas; pues no, nosotros no podemos cambiar nada». En la misma entrevista, sin embargo, el portavoz reivindicó que, dentro del municipio, el grupo tiene «plena independencia» en sus decisiones.

Con el presupuesto aprobado inicialmente, Junts llega al último año del mandato con sus dos votos como principal aportación a la mayoría de Serradó y sin ninguna propuesta propia sobre la mesa del pleno más importante del año. Mientras tanto, el «encaje» que celebró Cerdeira sigue sosteniendo un gobierno que, sin sus dos concejales, no habría podido aprobar sus cuentas.