El pleno de Olesa aprueba instar a las farmacias a abrir de noche: hace más de una década que los vecinos deben ir a Martorell
La moción, impulsada por la Asociación por la Sanidad Pública y de Calidad, sale adelante con los votos de la oposición y la abstención de los tres grupos del gobierno
La Asociación por la Sanidad Pública y de Calidad de Olesa de Montserrat se presentó este miércoles en el pleno municipal "por pura casualidad". Nadie les había comunicado que su moción para recuperar las guardias nocturnas de las farmacias del municipio figuraba en el orden del día. Así lo denunció Martí Obiols Casanovas, secretario de la entidad, nada más tomar la palabra.
Un vacío que arrastra Olesa desde hace más de una década
Obiols explicó que la asociación intentó negociar directamente con las farmacias del municipio antes de llevar el asunto al pleno. La respuesta de los titulares, según relató, fue que no abrirían de noche mientras no hubiera urgencias reales en Olesa, argumentando que no tenía sentido mantener el servicio nocturno para vender productos que no son de urgencia.
El origen del problema, según el ponente, se remonta a un pacto de 2011 entre el Colegio de Farmacéuticos de Cataluña y la Generalitat que permitió a los municipios sin atención sanitaria nocturna presencial eximir a sus farmacias de abrir de guardia. Olesa se acogió a esta posibilidad y desde entonces sus vecinos tienen que desplazarse a Martorell o Sant Andreu de la Barca para conseguir medicación fuera de horario, mientras que poblaciones de tamaño similar sí que mantienen el servicio.
Obiols sostuvo que este acuerdo entre el colegio profesional y la administración salta por encima de la Ley de Ordenación Farmacéutica de Cataluña y del decreto que regula horarios y aperturas, y añadió que el Síndic de Greuges ya se ha pronunciado en este sentido. Para reforzar su argumento, recurrió a una comparación: preguntó qué pensarían los feligreses católicos si un rector se negara a confesar por motivos económicos, y trasladó esa misma lógica a la obligación de servicio público que, a su parecer, tienen los farmacéuticos.
El reparto de posiciones: de la sospecha inicial al apoyo
El concejal no adscrito Jordi Martínez admitió que en un primer momento no veía sentido a exigir una farmacia de guardia si sin receta no se puede dispensar nada. Dijo haber cambiado de opinión después del debate en comisión, donde se le explicó que una guardia nocturna también sirve para tratamientos agudos sin prescripción. Votó a favor.
Samuel Rodríguez, de Olesa Oberta en Comú Podem, defendió la moción con un ejemplo propio: el caso de un familiar que tuvo que salir del municipio de madrugada para conseguir un medicamento crónico. Enumeró otros supuestos en los que una farmacia de guardia resulta necesaria sin receta —alergias, fiebre repentina, problemas con la alimentación de bebés— y comparó la situación de Olesa con la de Parets del Vallès, un municipio con menos población y sin urgencias en el CAP que, aun así, mantiene el servicio de guardia.
El concejal de Esquerra Jordi Parent agradeció el trabajo de la asociación, pero centró su intervención en un argumento distinto: la normativa vincula el servicio de guardia farmacéutica a la existencia de atención continuada presencial en el CAP, cerrado por la noche desde 2012. A su juicio, instar a las farmacias a abrir sin resolver antes esta carencia no ofrece una solución real, y calificó el texto de la moción como una declaración de buenas intenciones. Propuso centrar la petición en exigir a la Generalitat la reapertura de las urgencias nocturnas del CAP, con la idea de que la reapertura de las farmacias llegaría de forma automática.
El concejal de Medio Ambiente, Ivan Carreira, coincidió en que el objetivo es compartido pero no el orden de las peticiones, y remarcó que allí donde hay un CAP abierto 24 horas —Martorell, Sant Andreu de la Barca, Mollet— las farmacias de guardia funcionan sin necesidad de que el ayuntamiento lo pida directamente a los titulares.
El socialista Fernando Vicente defendió el voto favorable de su grupo apoyándose en un matiz del propio texto: la moción no obliga a las farmacias a abrir, sino que insta y, en su caso, abre conversaciones entre el ayuntamiento y los titulares. Recordó, además, que en el mandato anterior se consiguió que las farmacias retrasaran el cierre hasta las diez de la noche.
El concejal de Junts Ferran Cerdeira explicó que su grupo no es partidario de que el ayuntamiento indique a las farmacias cuándo deben abrir, aunque reconoció como legítima la reivindicación de la asociación. Añadió que la falta de transporte público nocturno hacia los municipios vecinos con guardia farmacéutica pesó en la decisión de su grupo de abstenerse.
El concejal Santi Gallardo se apartó de la votación por un posible conflicto de intereses.
El cruce por la palabra "instar"
El debate derivó en una discusión entre Samuel Rodríguez y Jordi Parent sobre la interpretación literal del texto. Parent sostuvo que la moción dice textualmente instar a las farmacias a recuperar el horario de guardias, no abrir una negociación, y leyó la definición de la palabra para defender que exigía una lectura exigente hacia los titulares de las farmacias. Rodríguez respondió que se trataba de una palabra polisémica y que el sentido completo del párrafo —que incluye la fórmula "si procede, iniciar conversaciones"— obliga a leer el texto entero antes de fijar su alcance, no solo la primera frase.
El resultado final
La moción salió adelante con los votos favorables del concejal no adscrito, Ciudadanos, Olesa Oberta en Comú Podem, el Partido Popular y el PSC. Se abstuvieron Junts per Olesa, Esquerra Republicana y El Bloc, los tres grupos que sostienen el gobierno municipal. Con esta correlación de votos, el pleno aprobó instar a las farmacias de Olesa a recuperar el horario de guardias nocturnas y, si procede, iniciar conversaciones entre el ayuntamiento y los titulares para hacerlo efectivo.
El acuerdo prevé además trasladar el contenido de la moción al Parlament de Catalunya, al Departamento de Salud, al Colegio de Farmacéuticos, al Institut Català de la Salut, al CAP de Olesa, a la Mútua de Terrassa y a las entidades de la Mesa de Salud Municipal.

