El gran corte de luz peninsular ha dejado Olesa paralizada durante 12 horas
Semáforos apagados, coches circulando sin ninguna regulación, y una sensación generalizada de desconcierto
Olesa de Montserrat ha vivido este lunes uno de los episodios más inusuales de los últimos tiempos. Un corte de suministro eléctrico ha afectado todo el municipio —y a toda la Península— dejando a los vecinos completamente a oscuras durante cerca de 12 horas, desde mediodía hasta la medianoche. Durante ese tiempo, ni la luz, ni la conexión a Internet, ni tampoco las líneas de telefonía móvil funcionaron, dejando comercios, servicios públicos y familias enteras completamente desconectados.
Una mañana de incertidumbre en las calles
A primera hora, el ambiente en las calles ya hacía evidente la magnitud del problema. Semáforos apagados, coches circulando sin ninguna regulación, y una sensación generalizada de desconcierto. Muchos vecinos se apresuraron a acudir a los supermercados para reabastecer sus hogares ante la incertidumbre de cuánto duraría la situación. Las imágenes de estanterías vacías —especialmente de productos esenciales como el papel higiénico— marcaron una jornada que quedará grabada en la memoria colectiva.
Algunos supermercados no se rindieron
Mientras tanto, varios establecimientos comerciales se vieron obligados a cerrar. Aun así, algunos lograron seguir operando: según ha podido saber Teleolesa, algunos supermercados funcionaron con normalidad pese al corte, llegando incluso a repartir a domicilio en medio de la situación de emergencia. Un gesto que ha sido muy valorado por la ciudadanía.
El pequeño comercio, muy tocado
Uno de los sectores más golpeados ha sido el de la alimentación. En declaraciones a este medio, la responsable de una panadería y rosticería explicaba el impacto económico directo que han sufrido: "la clientela ha dejado de venir, los congeladores solo aguantan unas horas, y la pérdida de comida ha sido importante. Sin luz, ni pagos con tarjeta ni café a media tarde".
La ciudadanía, entre la rabia y el cansancio
Muchos vecinos nos han compartido su indignación. Uno de ellos lo resumía así: “Lo del corte de luz es una barbaridad, no puede seguir así.” La sensación de desamparo ha sido muy marcada, y el hecho de no tener ni señal de móvil ni información disponible ha agravado el malestar.
Un final de jornada que vuelve la luz… pero no las horas perdidas
Cuando finalmente el servicio se restableció alrededor de la medianoche, el pueblo comenzaba a recuperar la calma. Pero quedaban las neveras vacías, el trabajo perdido, y la sensación de que quizás no estamos tan preparados como pensábamos para afrontar un colapso tecnológico de esta magnitud. Olesa quedó a oscuras, pero la solidaridad y el apoyo entre vecinos también brillaron.