Denunciada una presunta estafa en Olesa: simulaban hambre infantil para aprovecharse de la solidaridad de los olesanos

Todo comenzó con el llamado desesperado de una persona que afirmaba estar embarazada y tener hijos pequeños pasando hambre desde hacía dos días

Esposas y vestimenta / Mossos

Una ola de indignación ha sacudido la villa de Olesa de Montserrat después de que una petición de ayuda urgente, difundida a través de un conocido portal informativo local, resultara ser un presunto engaño con el objetivo de aprovecharse de la solidaridad vecinal. El caso ha encendido las alarmas sobre la necesidad de verificar exhaustivamente las demandas de auxilio y ha dejado un regusto amargo entre quienes ofrecieron su apoyo desinteresadamente.

El relato d'una solidaritat traïda

Todo empezó con el llamado desesperado de una persona que afirmaba estar embarazada y tener hijos pequeños pasando hambre desde hacía dos días. Un vecino de Olesa, conmovido por la situación, no dudó en movilizarse. "Desde el minuto uno en que el informante se puso en contacto conmigo, preparamos desde mi casa y la de mis padres un envío urgente de comida", explica el afectado. La presunta necesitada llegó a enviar un vídeo de una nevera vacía para dar más credibilidad a su relato.

No obstante, la esperanza de ayudar se convirtió en frustración. Después de una hora buscando una dirección que parecía no existir, y con la persona en cuestión asegurando por WhatsApp que esperaba en la calle –hecho que presuntamente no era cierto–, el vecino empezó a sospechar. Las llamadas telefónicas no obtenían respuesta, solo mensajes intermitentes. Finalmente, la presunta estafadora bloqueó tanto al vecino como a los administradores del portal informativo y borró la publicación. "Hay que ser muy... para involucrar a niños pequeños y embarazos en una estafa", lamentaba el denunciante, quien recibió un Bizum de uno de los administradores de la página.

La respuesta del medio local y la denuncia

El portal "L'informer d'Olesa de Montserrat 2.0", vehículo a través del cual se difundió la petición, emitió un comunicado pidiendo disculpas públicas. "Nos la colaron doblada", admitían con franqueza. Explicaron que, antes de publicar, mantuvieron una conversación privada con la solicitante y que su historia fue lo suficientemente convincente como para engañarlos. Inmediatamente después de descubrir el presunto engaño, procedieron a interponer una denuncia electrónica y a facilitar todos los datos de que disponían. "Espero no volver a cometer por mi parte un error tan garrafal", concluía el responsable del grupo de Olesa, agradeciendo la comprensión y la disposición de sus seguidores.

Voces de decepción y cautela entre el vecindario

El comunicado del presunto engaño generó una avalancha de comentarios. Otra ciudadana relató una experiencia similar: "Yo le preparé comida y cuando me dio la dirección es de Tarragona. Los administradores ponían que la situación estaba verificada y les he pasado dinero por Bizum". Esta vecina expresaba su desconsuelo, esperando que, a pesar de todo, el dinero se hubiera destinado realmente a alimentos.

Otros participantes en el debate compartieron sus sospechas previas. Una usuaria comentó haber revisado el perfil de la persona que pedía ayuda y observó que celebraba 61 años, hecho que le pareció incompatible con un embarazo de siete meses. "Yo miré el perfil y no vi transparencia y no me fié", añadía otra vecina. La información disponible sugiere que el alcance de la presunta estafa podría ser más amplio, con posibles afectados en Tarragona, Baleares, Castellón y otras localidades.

El impacto en la confianza y futuras ayudas

La principal preocupación que flota en el ambiente es cómo este incidente afectará la solidaridad futura. "Ahora, por culpa de esta persona, cuando venga otra que lo necesite de verdad, no confiaremos", reflexionaba una vecina de Olesa. Este sentimiento era compartido por muchos, que temen que "paguen justos por pecadores" y que las personas que verdaderamente necesitan apoyo se encuentren con más reticencias.

Ante esta situación, algunos vecinos hicieron un llamado a la prudencia, recomendando no realizar transferencias monetarias directas sin una verificación más profunda. Un participante sugería que las personas afectadas por la estafa, especialmente aquellas que hicieron un Bizum, podrían denunciar los hechos a la policía, aportando el número de teléfono y el testimonio de otros implicados para intentar identificar al autor o autora del engaño. A pesar de la decepción, el deseo general es que "gente como esta no haga que se pierda la humanidad y la colaboración". Otra propuesta constructiva fue aprovechar los alimentos ya recogidos para otra familia necesitada, en este caso, de Esparreguera.

Fuentes de verificación

Antonio Retamero

Periodista especializado en política, actualidad, sucesos y sociedad. Se encarga de la cobertura informativa diaria, la redacción de noticias y el seguimiento de temas de interés público.

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