"No nos hagáis la vida más fácil, sino todo lo contrario": Un vecino confronta la versión institucional del servicio de mediación de Olesa
La experiencia "kafkiana" de una familia con el club Tir Arc Olesa contrasta con la propaganda institucional de la mediación durante el último pleno municipal
La realidad ciudadana y la propaganda institucional chocaron frontalmente este jueves en el pleno municipal de Olesa de Montserrat. Sólo un día después de que el Ayuntamiento publicara un comunicado conmemorando el Día Europeo de la Mediación, un ciudadano, Fèlix Figueras, cogió el micrófono en el turno de ruegos y preguntas para relatar una experiencia que él mismo describió como kafkiana. Su intervención desmontó la eficiencia del servicio con cifras en la mano: una propuesta de resolución que implicaba pagar casi 73 euros la hora por hacer uso de unas instalaciones municipales.
El caso expuesto se remonta a noviembre del año anterior, cuando el hijo de Figueras fue expulsado del club Tir Arc Olesa. Ante la inhibición del Ayuntamiento, la familia recurrió a la vía de la mediación en marzo pasado. Tras un año de reuniones y actos sin acuerdo, la "solución" final propuesta por el club dentro del marco de derecho colaborativo ha generado estupor en el salón de plenos.
Una hora al precio de un año
Según ha detallado Figueras, la propuesta que ha recibido después de doce meses de espera es, en sus propias palabras, "genial por su absurdidad". El club exige 40 euros por hora por el uso de sus equipamientos. A esta cifra hay que sumar los 32,99 euros de tasa municipal por el uso de la instalación.
El resultado final es una factura de 72,99 euros por cada hora de entrenamiento. El dato choca cuando se compara con los precios de mercado: la cuota anual de un socio del club es de 80 euros. "Quiere decir que en una hora mi hijo ya está pagando casi lo mismo que otra persona por todo un año", sentenció el vecino ante la atenta mirada del equipo de gobierno.
"En Viena hay carteles para hacer la vida fácil, aquí no"
Más allá de las cifras, el ciudadano lanzó una crítica a la cultura administrativa del consistorio. Figueras, que residió años en Viena, recordó que en las oficinas de distrito austríacas un cartel recibe al ciudadano con el lema: "Estamos al servicio de ustedes para hacerles la vida más fácil".
En contraposición, lamentó que en Olesa la sensación sea la contraria: "No nos hacen la vida más fácil, sino todo lo contrario". Además de la propuesta económica, el vecino denunció el bloqueo burocrático: desde el 27 de octubre, la mediadora municipal no ha sido capaz de emitir el acta final de "sin acuerdo", documento imprescindible para que la familia pueda cerrar la vía administrativa e iniciar acciones judiciales.
El Ayuntamiento admite que la propuesta "no es lógica"
La respuesta del gobierno municipal llegó de la mano del concejal de Deportes, Jordi Parent. Lejos de defender la gestión del proceso, Parent reconoció la inviabilidad de la solución planteada por la mediación. "Es de lógica aplastante, no puede pagar 80 euros cada vez que vaya a tirar", admitió el concejal, asegurando públicamente que "nunca irá a tirar a 80 euros la hora, es imposible".
Respecto al retraso burocrático en la entrega del certificado que permita a la familia acudir a los juzgados, el concejal alegó que las fiestas de Navidad se han interpuesto y que está a la espera de que el departamento de mediación le haga llegar el documento. El alcalde, Marc Serradó, se limitó a derivar la responsabilidad de la respuesta al concejal del área.