Los olesanos califican de "vergüenza histórica" los nuevos horarios de autobús que el Ayuntamiento de Olesa anunciaba como "mejoras"
El Ayuntamiento vendía como un éxito un paquete de 'mejoras' que escondía recortes, suprimiendo paradas clave y dejando a los usuarios abandonados en plena hora punta
Este lunes, 12 de enero, debía ser una fecha señalada en el calendario para la movilidad de Olesa de Montserrat. Y es que entraba en vigor el nuevo contrato de concesión de la línea Manresa-Olesa-Barcelona, operada por Monbus y dependiente de la Generalitat, el cual venía precedido por un anuncio institucional optimista. El Ayuntamiento, a través de sus canales oficiales, comunicaba un paquete de cambios que incluía incrementos de frecuencia y renovación de flota. No obstante, la realidad que se han encontrado los usuarios al consultar las tablas horarias ha sido recibida con escepticismo y críticas.
Lejos de satisfacer a una población que hace tiempo reclama soluciones al transporte público, el anuncio ha derivado en una respuesta contundente en las redes. Por lo que parece, la letra pequeña del nuevo contrato ha revelado modificaciones que, según los usuarios, suponen recortes significativos que afectan directamente a la línea de flotación de la conciliación familiar y laboral de cientos de olesanos.
Una desconexión con la realidad vecinal
El análisis detallado que han hecho los viajeros choca con la tesis de la "mejora global". Según relata el vecindario afectado, los nuevos horarios implican en muchos casos un retroceso. El punto que concentra más quejas radica en la supresión de expediciones directas a la Gran Vía de Barcelona y la aparición de franjas horarias sin servicio en momentos de alta demanda.
Hasta ahora, muchos trabajadores contaban con opciones para volver a casa por la tarde. Ahora, sin embargo, se encuentran con un escenario complejo: la inexistencia de autobuses de retorno entre las 19:30 h y las 20:45 h, una franja crítica para quien sale del trabajo en el centro de la capital. "¿Esto es mejorar el servicio?", se preguntaba una usuaria visiblemente molesta, mientras otra vecina sentenciaba: "Llegar por la mañana a Gran Vía será una odisea, y volver, otra".
Por otra parte, los estudiantes y trabajadores que inician la jornada de madrugada también han visto reducidas sus opciones. La supresión del autobús de las 6:15 h hacia Gran Vía obliga a muchos usuarios a adelantar su rutina a las 4 de la madrugada o a realizar trasbordos con el metro, hecho que alarga la jornada.
La versión del Ayuntamiento: seguimiento y contacto permanente
Ante la avalancha de comentarios negativos, el consistorio ha salido al paso para defender su posición y contextualizar los cambios. Desde el Ayuntamiento de Olesa recuerdan que llevan años reclamando a la Generalitat "un servicio de autobús interurbano de calidad y con garantías para la ciudadanía".
Fuentes municipales destacan que el nuevo horario entra en vigor con un nuevo contrato de concesión que la Generalitat ha presentado como una "mejora global del servicio", citando el aumento de frecuencias, la renovación de flota, la información en tiempo real y el servicio nocturno de fin de semana. Asimismo, la administración local asegura estar "en contacto permanente con el Departamento de Transportes" y se compromete a hacer un "seguimiento atento del funcionamiento del nuevo servicio a partir del lunes" para garantizar el cumplimiento de las mejoras y trasladar las incidencias.
Acusaciones de falta de defensa del territorio
A pesar de las explicaciones oficiales, la percepción de muchos ciudadanos es que la administración local no ha defendido lo suficiente los intereses del municipio. El mencionado anuncio ha sido recibido con frialdad, especialmente después de que el perfil oficial del Ayuntamiento respondiera a las decenas de quejas con mensajes que muchos usuarios han considerado genéricos.
La sensación expresada por parte del vecindario es de desprotección. "Nos habéis dejado peor de lo que estábamos", reprochaba un vecino, señalando que el diseño de la línea parece favorecer los trayectos desde Manresa, dejando a Olesa como una parada intermedia donde los autobuses, "cuyos asientos ya vendrán llenos desde el Bages", podrían dejar gente en tierra. La estrategia de prometer un "seguimiento" a partir del lunes suena insuficiente para unos contribuyentes que sienten que "les han tomado el pelo". "Ya vais tarde para estar atentos", espetaba un usuario, recordando que con los horarios aprobados, el margen de maniobra es mínimo.
Incertidumbre ante el inicio del servicio
Las consecuencias de esta gestión amenazan, según algunos vecinos, con convertir Olesa en un "pueblo aislado". Además, la indignación ha llegado a tal punto que ya se empiezan a oír voces pidiendo movilizaciones y reuniones urgentes con los responsables políticos. "Se nota que los que lo han negociado no cogen el autobús", es una de las críticas más repetidas en las redes.
La situación plantea un inicio de semana complicado. Mientras el Ayuntamiento confía en las bondades del nuevo contrato, los usuarios se preparan para lo que han calificado irónicamente como los "Juegos del Hambre" en las paradas, temiendo que conseguir asiento o llegar a la hora dependa más del azar que del servicio público. Sea como sea, el tiempo dirá si el funcionamiento real del servicio consigue revertir la desconfianza o si la brecha entre la administración y la calle se hace insalvable.
Fuentes de verificación
- Post de l'Ajuntament a xarxes Gubernamental