La biblioteca de Olesa afronta la recta final: una obra de más de 4 millones de euros que divide a los vecinos entre el orgullo y el debate por su coste

La fase de instalación del mobiliario comenzará este otoño y la inauguración está prevista para principios de 2026

Fase final de la ampliación de la biblioteca Santa Oliva / Coll-Leclerc

Las grúas y el hormigón que han dominado el corazón de la biblioteca durante más de un año y medio comienzan a dar paso a la forma definitiva de uno de los proyectos más singulares y controvertidos del mandato: la ampliación de la Biblioteca Santa Oliva. Y es que la fase constructiva concluyó el pasado mes de julio, dando paso a su último capítulo antes de la esperada apertura a principios de 2026: la instalación de todo el mobiliario interior, que comenzará este otoño.

La obra, una de las más significativas de la década en el municipio, deja atrás 18 meses de trabajos intensos y un debate ciudadano que ha acompañado su desarrollo. Ahora, con el edificio ya como una realidad tangible, se puede hacer un balance más preciso de su magnitud y de su coste final.

Prototipo de la biblioteca / Coll-Leclerc

Las cifras finales de un proyecto emblemático

La inversión total del proyecto se acerca a los 4,3 millones de euros. Esta cifra se desglosa a partir del contrato de adjudicación inicial de la obra, que fue de 3.405.000 €. A este importe se sumó un sobrecoste final de 403.000 €, destinado a cubrir tanto mejoras introducidas durante el proceso —como la modernización del edificio antiguo o la creación de nuevos servicios— como imprevistos surgidos en la construcción.

La última gran partida presupuestaria es la del mobiliario y la señalética, un contrato valorado en aproximadamente 450.000 € que será clave para definir la funcionalidad y el aspecto final de los nuevos espacios.

Desde la administración siempre se ha destacado que la viabilidad de la operación ha sido posible gracias a la obtención de varias subvenciones externas. Destacan los casi 1,9 millones de euros procedentes de los fondos europeos Next Generation y los 900.000 euros aportados por la Diputación de Barcelona, que han aligerado de forma sustancial la carga financiera sobre el presupuesto municipal.

Prototipo de la biblioteca / Coll-Leclerc

El debate en la calle: orgullo o desproporción?

El final de la obra, sin embargo, no ha cerrado el debate sobre su idoneidad. Para un sector de la ciudadanía, la envergadura del equipamiento resulta desproporcionada para las dimensiones de un municipio como Olesa. Se cuestiona si era necesario un proyecto de esta escala arquitectónica y económica.

Asimismo, el volumen de la inversión ha generado preguntas sobre si estos fondos públicos podrían haberse destinado a otras prioridades municipales. El argumento de que gran parte del financiamiento es externo no ha apaciguado todas las críticas, ya que algunas voces recuerdan que estas ayudas también proceden de los impuestos ciudadanos y responden a decisiones políticas sobre dónde focalizar los recursos.

En contraposición, otro segmento importante de la población celebra la ambición del proyecto. Lo ven como una inversión estratégica en cultura y educación, un equipamiento moderno que dará servicio a las generaciones futuras y que posiciona a Olesa como un referente. Para estos vecinos, la nueva biblioteca es un símbolo de progreso y una apuesta valiente que se valorará con el paso del tiempo.

Prototipo de la biblioteca / Coll-Leclerc

Un paisaje para la cultura: así es el nuevo edificio

Más allá del debate, el resultado arquitectónico es innegable. El diseño del estudio Coll-Leclerc ha transformado una parte trasera de la Casa de Cultura en una nueva fachada principal. El edificio destaca por su cubierta verde de más de 1.000 m², un espacio que servirá de aislante térmico y de zona de lectura exterior.

La sostenibilidad ha sido un eje vertebrador, con la instalación de placas solares para el autoconsumo energético y un sistema de reaprovechamiento del agua de lluvia. En el interior, la luz natural es la protagonista en espacios diáfanos y abiertos, especialmente en la sala principal, concebida como "un bosque" de lectura.

Prototipo de la biblioteca / Coll-Leclerc

La recta final: mobiliario y apertura en el horizonte

Con la constructora fuera de escena, ahora los trabajos se centrarán en el interior. Este otoño comenzará la fase de instalación del mobiliario, una tarea compleja que definirá las diferentes áreas de la biblioteca: la zona infantil, los espacios de consulta, las salas polivalentes y los puntos de trabajo. Y es que cada elemento, desde las estanterías hasta las sillas, debe responder al diseño inclusivo y funcional que se busca para el nuevo equipamiento.

Si se cumplen las previsiones, Olesa de Montserrat podrá inaugurar su nueva Biblioteca Santa Oliva a principios de 2026, momento en el que los ciudadanos darán su veredicto final con el uso y la apropiación de este nuevo e imponente espacio cultural.