El "fracaso" parcial del carril bici en Olesa hace que el Ayuntamiento retroceda para recuperar aparcamientos

El carril bici costó 600.000 €, pero después de un "estudio", el Ayuntamiento ha decidido reorientar una parte para recuperar aparcamientos

Jordi Parent y Marc Serradó / Ayuntamiento de Olesa

El Ayuntamiento de Olesa de Montserrat, encabezado por Jordi Parent, ha tenido que dar marcha atrás en la configuración del carril bici. Esta decisión llega después de un año de funcionamiento y la posterior contratación de un estudio destinado a evaluar un proyecto que ha sido controvertido desde sus inicios. Se mantendrán y reforzarán los carriles compartidos, mientras que los tramos segregados en áreas como Colom y Pau Casals, señalados por su menor uso, serán eliminados para recuperar plazas de aparcamiento.

La decisión comunicada por el ejecutivo

El teniente de alcalde Marc Serradó, acompañado por el alcalde Jordi Parent, ha expuesto las conclusiones del análisis realizado. "La decisión que tomamos después de un año de carril bici y con el asesoramiento establecido es que blindamos la red de carril compartido, la valoramos muy positivamente y por tanto debe quedar tal y como está", afirmó Serradó. Esta determinación contrasta con el futuro de los carriles exclusivos para bicicletas: "reorientamos los carriles segregados para conseguir aparcamientos". Específicamente, el alcalde Parent señaló que "el carril segregado que había en la zona Colom y Pau Casals, donde había un uso mucho menos intensivo, nos lleva a la conclusión de quitar ese carril segregado y recuperamos una serie de aparcamientos en la zona". Parent reconoció que esta medida busca atender "uno de los problemas que la ciudadanía nos planteaba".

Un cambio que responde a un clamor popular previo

Esta modificación no surge de la nada. Cabe recordar que el carril bici, implementado durante 2023 con un financiamiento de 600.000 euros de la Diputación de Barcelona y bajo el mandato del anterior alcalde Miquel Riera, fue objeto de un intenso debate ciudadano. Una encuesta previa de Teleolesa ya reflejó un sentir mayoritario poco favorable: un 73,33% de los participantes lo percibía como "poco útil". El mismo equipo de gobierno actual ya había reconocido anteriormente que la instalación del carril había comportado la pérdida de plazas de estacionamiento en algunas zonas, un hecho que alimentó la controversia desde el primer momento y motivó el encargo de una auditoría –con el consiguiente gasto adicional– para valorar su funcionamiento y proponer ajustes. La planificación inicial, que no contó con un estudio previo a fondo sobre el impacto en el aparcamiento y el bienestar vecinal, ha sido uno de los puntos centrales del cuestionamiento.

El equilibrio entre la movilidad sostenible y las demandas vecinales

El diseño original del carril bici aspiraba a conectar puntos neurálgicos del municipio, como centros educativos, la estación de ferrocarril y equipamientos deportivos, con la intención de promover una alternativa al vehículo privado en una localidad con más de 13.000 coches. El alcalde Parent había expresado en el pasado que la prioridad era la movilidad sostenible, "siempre que esa movilidad sostenible realmente existiera". La medida actual, sin embargo, parece inclinar la balanza hacia la resolución de una necesidad tangible como es el aparcamiento, admitiendo implícitamente que el uso de los tramos segregados no ha alcanzado los niveles esperados. La incógnita radica en si la "consolidación" de los carriles compartidos será suficiente para mantener el impulso inicial del proyecto o si, por el contrario, se trata de una adaptación pragmática a las demandas ciudadanas más urgentes.

¿Hacia dónde se dirige la movilidad de Olesa?

Si bien la recuperación de plazas de aparcamiento será, con toda probabilidad, bien acogida por una parte considerable de los olesanos, especialmente los residentes y comerciantes de las zonas afectadas, el cambio de rumbo abre nuevos interrogantes. Queda pendiente conocer con detalle los resultados de la auditoría que, según el ejecutivo, avala la valoración "muy positiva" de los carriles compartidos al tiempo que constata la baja utilización de los segregados. También habrá que observar cómo se medirá a partir de ahora la efectividad de esta red compartida y si este rediseño logrará mejorar la percepción general de una infraestructura que, hasta ahora, no ha contado con un apoyo mayoritario. La gestión del equilibrio entre la promoción de formas de desplazamiento más amables con el medio ambiente y la respuesta a las necesidades cotidianas de los ciudadanos marcará la hoja de ruta de la movilidad en Olesa de Montserrat en los próximos tiempos.