El Ayuntamiento de Olesa "rompe la ilusión" de los jóvenes olesanos al suspender un torneo popular de fútbol que califican como "ilegal"

Cientos de familias y jóvenes expresan su profunda indignación: "Os cargáis la ilusión de los chavales"

Pista de fútbol / Ayuntamiento de Olesa

La decisión del consistorio de sancionar al organizador de una popular liga de verano por falta de permisos ha encendido las redes sociales. Cientos de jóvenes y familias defienden una iniciativa que consideran vital para el ocio juvenil, mientras que la administración defiende su actuación por motivos de seguridad y normativa. El episodio ha abierto una grieta visible entre los jóvenes de Olesa y el gobierno municipal.

Un choque entre la iniciativa social y la normativa

Lo que empezó como una iniciativa para ofrecer a los jóvenes de Olesa de Montserrat un espacio de ocio saludable durante el verano ha terminado en un conflicto abierto con el Ayuntamiento. El organizador de los torneos de fútbol que se celebraban en las pistas municipales ha recibido una sanción por realizar la actividad sin la autorización pertinente, un hecho que ha provocado la suspensión de la competición y ha generado una reacción ciudadana inmediata y contundente.

La noticia corrió como la pólvora, transformando un asunto administrativo en un debate público sobre la gestión de los espacios comunitarios y las oportunidades para los jóvenes. Para muchos, esos partidos eran mucho más que fútbol: un punto de encuentro, una alternativa al ocio pasivo y una manera de fomentar el deporte y la compañía.

La palabra del organizador: "Solo buscaba una solución"

En declaraciones a este medio, el impulsor del torneo, conocido popularmente como "Zorrito", se ha mostrado sorprendido y dolido por la contundencia de la actuación municipal. "Sinceramente, no me lo esperaba", ha confesado. Lejos de mostrar una actitud desafiante, explica que ya estaba moviendo hilos para regularizar la situación. "Ayer estuve en conversaciones con la policía y hoy he ido personalmente a la comisaría para hablar del tema de las denuncias, con el objetivo de encontrar una solución que permitiera separar completamente la liga de cualquier conflicto".

Incluso fue más allá, buscando vías para garantizar la continuidad del proyecto dentro del marco legal. "He planteado parar la liga temporalmente para poder asociarme con alguna entidad que nos dé apoyo y garantías", asegura. El comunicado del Ayuntamiento le cogió por sorpresa justo cuando intentaba encontrar una salida pactada. En un tono más personal, el organizador lamenta el trato recibido: "Después de todo lo que hago por el pueblo, siguen tratándome como si fuera una porquería". Su intención, afirma, nunca fue generar un enfrentamiento con el consistorio.

La explosión en las redes: "Os cargáis la ilusión de unos chavales"

La respuesta ciudadana no se hizo esperar. En cuanto el Ayuntamiento publicó su comunicado, las redes sociales se llenaron de mensajes de rechazo a la decisión y de apoyo al organizador. La indignación es el sentimiento predominante entre decenas de comentarios que reflejan la frustración de jóvenes y padres.

"Os cargáis la ilusión de unos chavales y de una persona que os hace mejorar como pueblo", sentenciaba un usuario. Este mensaje resume el sentir general: la percepción de que se ha castigado una iniciativa positiva que aportaba valor a la comunidad. Muchos comentarios contraponen la actividad deportiva con otras formas de ocio menos saludables: "Prefiero verlos jugar al fútbol que borrachos o drogados por la rambla a las 6 de la mañana". Otro joven preguntaba con ironía: "¿Qué queréis, que nos fumemos porros en la rambla?".

La sensación de desamparo es palpable. "Organizad algún torneo, que por uno que hay, lo quitáis, ¿ahora qué haremos nosotros?", se preguntaba uno de los participantes. Esta pregunta resuena en muchas de las intervenciones, que critican la falta de alternativas reales por parte de la administración. Otro comentario apuntaba directamente a las propuestas municipales: "Actividades gratis a las 4 de la tarde con todo el sol".

La solidaridad con el organizador se materializó con la creación espontánea de un lema, #queremoszorrito, que se repitió masivamente. Los mensajes también dejaron entrever un sentimiento de desconfianza profunda hacia la gestión municipal: "Seguro que pide la cesión y vosotros ponéis impedimentos para no dársela!". Para muchos, esta decisión simboliza una creciente distancia entre los deseos de la ciudadanía y las acciones de su gobierno, alimentando la idea de que se ha traicionado la confianza de los más jóvenes.

Los argumentos del Ayuntamiento: seguridad y equidad en el uso de los espacios

En su comunicado oficial, el Ayuntamiento de Olesa de Montserrat ha expuesto los motivos que le han llevado a tomar esta decisión. La principal preocupación, según el texto, es "garantizar la seguridad de todos los niños y jóvenes que participan en actividades deportivas".

El gobierno municipal detalla que el torneo se llevaba a cabo "sin el permiso correspondiente, sin seguro de responsabilidad civil ni cobertura para los participantes". Además, señala que la actividad "invadía el uso libre de estas instalaciones para el resto de vecinos y vecinas".

El consistorio afirma que el organizador "ya había sido advertido previamente de la necesidad de pedir autorización y cumplir todos los requisitos legales y de seguridad", pero que este "decidió continuar con el torneo de forma unilateral". Por este motivo, se ha aplicado una sanción en cumplimiento de la Ordenanza de Civismo y Convivencia.

Finalmente, el Ayuntamiento recuerda la existencia de una oferta de actividades alternativas, como los casales de verano y el proyecto JESA, que ofrece "actividades deportivas gratuitas, abiertas y supervisadas por profesionales, con todas las garantías necesarias". Reiteran su disposición a facilitar la organización de eventos siempre que cumplan la normativa vigente para proteger a los participantes y garantizar un uso equitativo de los espacios públicos.

Fuentes de verificación