"Es una vergüenza, el ruido es insoportable": El calvario de los vecinos de la calle Pintor Fortuny por una plancha metálica
Un objeto que se ha convertido en el protagonista de una pesadilla sonora que les roba el sueño y la paciencia
Vivir con un sobresalto constante. Esta es la realidad que, desde hace meses, viven varias familias de la calle Pintor Fortuny de Olesa de Montserrat. La causa es un hueco en la calzada que fue cubierto con una placa metálica. Un objeto que se ha convertido en el protagonista de un malestar que les roba el sueño y la paciencia, y ante el que se sienten completamente desamparados.
Una placa metálica suelta, el origen del problema
Esta plancha no está bien fijada, lo que provoca que, con el paso de cada vehículo, genere un “clac” seco y metálico que resuena en las casas, especialmente durante la noche.
“Sabes que en cualquier momento pasará un coche y te despertará. Es imposible conciliar el sueño así”, explica uno de los afectados. La pieza, instalada teóricamente de forma provisional, sigue en su sitio, perpetuando el ruido.
El malestar de los residentes
Este medio se ha acercado a la calle para hablar con los residentes, que expresan su frustración. Una pareja que paseaba por la zona afirmaba: “Esto es una vergüenza, el ruido es insoportable”. Los vecinos reclaman una solución para poder garantizar su derecho al descanso en su propio hogar, un derecho que consideran vulnerado.
Placa metálica en la calle Pintor Fortuny
La respuesta del Ayuntamiento
Ante la situación, los vecinos comentan que trasladaron el problema al Ayuntamiento para buscar una solución. No obstante, la respuesta que recibieron no fue la esperada. Según relata uno de ellos: “Hemos hablado con el ayuntamiento, pero nos dicen que esto es responsabilidad de los vecinos, no suya”.
Esta posición de la administración, que según los afectados elude su responsabilidad sobre el mantenimiento de la vía, ha generado incomprensión entre los residentes. “¿Cómo puede ser responsabilidad nuestra arreglar un agujero en la calle?”, se preguntan.
Los vecinos plantean unirse para encontrar una solución
Ante la falta de respuesta por parte de la administración, los vecinos empiezan a plantear la unión como vía para conseguir una solución. El sentimiento general apunta a la acción conjunta, tal y como expresaba una residente: “Los vecinos deberíamos unirnos para que lo arreglen”.
Este llamamiento a la acción conjunta es la última esperanza para poner fin al ruido constante. Mientras tanto, cada vehículo que se acerca a la calle Pintor Fortuny demuestra que su lucha, de momento, continúa sin ser escuchada.