Arrestada una mujer por empadronar a inmigrantes en un piso de Olesa sin que el dueño lo supiera
La detenida logró registrar a cinco extranjeros irregulares presentando un contrato de arrendamiento falso que el Ayuntamiento dio por válido
Los Mossos d'Esquadra han detenido a una mujer de 63 años acusada de empadronar ilegalmente a cinco inmigrantes en una vivienda de Olesa de Montserrat. La sospechosa operaba falsificando documentos y cobrando a extranjeros en situación irregular por un trámite diseñado para engañar a la administración local.
"Todo el operativo policial", señala la investigación, "comenzó tras la denuncia en la comisaría de Martorell por parte de un familiar del dueño del inmueble". El titular legítimo residía habitualmente en la casa, puntualiza la denuncia, y en ningún momento había formalizado un contrato de alquiler con terceros.
El engaño a la administración pública
Para entender mejor todo esto, es necesario analizar el rastro documental que la acusada dejó en el Ayuntamiento de Olesa. Los agentes comprobaron las actuaciones contractuales tramitadas y descubrieron un patrón delictivo claro.
¿Cómo lograban sortear los filtros burocráticos del municipio? La respuesta radica en el uso de un contrato de arrendamiento falso, manipulado a partir de un documento original que provenía de una inmobiliaria de Barcelona.
Dicho así parece que falsear el padrón resulta fácil, pero no lo ha sido para los funcionarios, quienes fueron inducidos al error. La detenida utilizaba este papel manipulado para inscribir a personas sin papeles, quienes abonaban una cantidad económica previa para lograr regularizar su estatus en el país.
El fin de las operaciones en Horta
Con todo esto en mano, las autoridades precipitaron la captura de la sospechosa. La intervención para frenar este fraude se llevó a cabo en tiempo y forma durante la madrugada del pasado 25 de marzo.
"La mujer fue localizada en el distrito barcelonés de Horta-Guinardó", detalla el atestado, "gracias al apoyo de una patrulla de seguridad ciudadana". La arrestada, vecina de Barcelona y de quien no ha trascendido la nacionalidad, se enfrenta ahora a cargos severos.
Se le imputa un delito de falsificación documental y otro contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. Tras su detención, la acusada, que ya acumulaba dos antecedentes policiales, ha pasado a disposición del juzgado en funciones de guardia de Martorell, a la espera de que la justicia determine su futuro penal.