"Al ayuntamiento de Olesa le importa poco el pueblo": Denuncian inacción municipal ante la avispa asiática

El conflicto surgió cuando un vecino, alarmado por un nido de avispas asiáticas, contactó con el Ayuntamiento de Olesa

Avispa asiática / avispaasiatica.org

Un vecino de Olesa de Montserrat ha denunciado públicamente al Ayuntamiento después de descubrir un nido de avispas asiáticas en su propiedad y recibir una respuesta que considera inaceptable: la administración se desentiende del problema porque el nido se encuentra en un espacio privado y lo deriva a una empresa que cobra 225 euros por retirarlo, sin garantizar que no vuelva a aparecer. Esta situación ha desencadenado una ola de malestar entre los vecinos, que acusan al Ayuntamiento de falta de compromiso ante una amenaza que afecta la seguridad y la biodiversidad. Las redes sociales se han llenado de quejas y propuestas, poniendo en cuestión las políticas municipales y exigiendo una respuesta urgente.

Una denuncia que enciende los ánimos

El conflicto surgió cuando un vecino, alarmado por el descubrimiento de un nido de avispas asiáticas en su casa, contactó con el Ayuntamiento de Olesa de Montserrat. La respuesta municipal fue clara y desoladora: dado que el nido se encuentra en una propiedad privada, la responsabilidad es exclusivamente del propietario. El Ayuntamiento se limitó a facilitar el contacto de una empresa de control de plagas, que ofrece el servicio por 225 euros, con la advertencia de que cualquier nuevo nido requerirá un nuevo gasto. “¡Muy buena actuación por parte del Ayuntamiento, te dan un número para que te claven 225 euros y te busques la vida!”, escribió el vecino en las redes, visiblemente indignado. Su petición—“¿Alguien me puede ayudar o informar mejor, por favor?”—ha generado una avalancha de reacciones que evidencian el descontento general con la gestión municipal.

La avispa asiática: un peligro que amenaza a todos

La avispa asiática (Vespa velutina nigrithorax), detectada en Cataluña en 2012, se ha convertido en una amenaza creciente tanto en zonas urbanas como rurales. Esta especie invasora, con su característico tórax negro y patas amarillas, no solo representa un riesgo para la seguridad—sus nidos pueden contener miles de individuos y provocar accidentes si se les molesta—, sino que también tiene un impacto devastador en la biodiversidad. Según el Departamento de Territorio y Sostenibilidad, estas avispas atacan a las poblaciones de abejas y otros polinizadores, poniendo en peligro la agricultura y los ecosistemas locales. En Olesa, la proliferación de nidos en espacios privados y públicos ha generado una alarma creciente, pero los vecinos denuncian que el Ayuntamiento no actúa con la diligencia necesaria.

Un usuario de las redes resume el sentimiento general: “Es una vergüenza, este Ayuntamiento se luce por lo poco que le importa el pueblo”. La queja muestra una percepción ampliamente compartida: los ciudadanos se sienten abandonados ante un problema que, aunque se manifiesta en propiedades privadas, tiene consecuencias colectivas para la comunidad.

Un clamor de indignación en las redes

La publicación del vecino afectado ha desencadenado una oleada de comentarios que combinan frustración, ironía y propuestas. Un usuario critica con sarcasmo la incoherencia de las políticas públicas: “Así es como la administración ayuda a combatir especies invasoras súper perjudiciales, y luego nos hablan de ecologismo, carriles bici y coches eléctricos”. Este mismo usuario cuestiona la lógica municipal: “El lugar es privado, pero el daño que causan es común. Por esa regla de tres, los arrozales del Delta del Ebro son privados, y sin embargo está prohibido coger cangrejos azules. ¿Para unas cosas sí y para otras no?”.

Otro usuario recurre al humor para denunciar la pasividad del Ayuntamiento: “Pues nada, que los dejen reproducirse, y así dejarán de ser especie invasora y pasarán a ser autóctona”. En un tono más combativo, otro vecino propone una acción simbólica: “Coges el nido y se lo pones al Ayuntamiento”. Estas reacciones muestran la impotencia de los ciudadanos ante una administración que, según denuncian, no asume su papel de garante de la seguridad y el bienestar colectivo.

Alternativas sugeridas por los vecinos

Ante la falta de apoyo municipal, algunos vecinos han compartido posibles soluciones para ayudar al afectado. Un usuario aconseja contactar con los bomberos: “Llama al 112, ellos te lo quitan y no te cobran”. Otro sugiere explorar opciones con el seguro del hogar: “¿Has consultado con el seguro? En teoría, si está en una comunidad, la comunidad debe encargarse, y si es particular, hay cláusulas que lo contemplan”. Un tercer usuario se pregunta si el Ayuntamiento cuenta con algún concejal de Medio Ambiente que pueda abordar el problema, mientras que otro defiende la postura municipal, argumentando que “si está en tu fachada, es particular, y los ayuntamientos no se hacen cargo”.

A pesar de estas propuestas, la mayoría de los vecinos coinciden en que el Ayuntamiento debería ir más allá de derivar a los ciudadanos a empresas privadas. Exigen acciones concretas, como la coordinación con los bomberos para intervenciones de urgencia o la creación de un programa de apoyo económico para la retirada de nidos, especialmente cuando se trata de una especie con un impacto tan significativo.

Una responsabilidad compartida, una respuesta insuficiente

La lucha contra la avispa asiática está regulada por el Real Decreto 630/2013, que la incluye en el Catálogo español de especies exóticas invasoras, y por el Reglamento (UE) 1143/2014, que obliga a las administraciones a prevenir y controlar su expansión. En Cataluña, el Departamento de Territorio y Sostenibilidad coordina las acciones, pero delega en los ayuntamientos la implementación de planes locales. La Guía para la Gestión Municipal de la Avispa Asiática en Cataluña, publicada por la Generalitat, recomienda a los ayuntamientos establecer protocolos claros, fomentar la vigilancia ciudadana y coordinarse con bomberos o empresas especializadas. A pesar de ello, los vecinos de Olesa denuncian que el Ayuntamiento se limita a derivar la responsabilidad a los particulares, sin ofrecer alternativas viables ni apoyo económico.

Expertos del CREAF, como los responsables del proyecto EXOCAT, indican que la avispa asiática requiere una respuesta colectiva. En este sentido, otros municipios, como Sabadell, han implementado planes que incluyen el seguimiento de nidos y campañas de sensibilización, pero en Olesa los vecinos perciben una falta de iniciativa.

Un grito de auxilio que exige cambios

La denuncia de este vecino de Olesa es mucho más que una queja individual: es un grito de auxilio que indica el malestar de una comunidad que se siente desatendida. Los ciudadanos reclaman que el Ayuntamiento asuma un papel activo en la lucha contra la avispa asiática, ya sea mediante subvenciones para la retirada de nidos, convenios con empresas de control de plagas o una mayor coordinación con los bomberos.

Mientras la avispa asiática continúa expandiéndose, la presión sobre el Ayuntamiento de Olesa crece. Los vecinos esperan que su voz sea escuchada y que la administración replantee su estrategia para combatir una amenaza que no entiende de fronteras entre lo público y lo privado. Para más información, se puede consultar la página de la Generalitat sobre la avispa asiática o contactar con el Servicio de Fauna y Flora en [email protected]. En caso de emergencia, se recomienda llamar al 112.