Junts, ERC y El Bloc aprueban gastar casi 3.000 euros en el plan más caro de ChatGPT mientras recortan dinero de Bienestar Social
El recorte de 55.000 euros en ayudas sociales ha encendido a la oposición, que cuestiona que el gobierno aumente en 50.000 euros el gasto en comunicación y "propaganda"
El pleno extraordinario para aprobar los presupuestos de Olesa para 2026, celebrado este jueves, ha estado marcado por una fuerte controversia. Y es que la decisión del gobierno de aumentar considerablemente la partida de comunicación, incluyendo la contratación de “ChatGPT Pro”, ha chocado con un recorte significativo en las partidas destinadas a servicios sociales. La oposición ha cuestionado las prioridades del ejecutivo en una sesión tensa.
El núcleo de la discordia
El concejal de Comunicación, Jordi Parent, defendió su presupuesto, cifrado en 193.619 euros para 2026. Explicó que la partida principal de “publicidad y propaganda” (120.524 euros) aumentaba unos 35.000 euros no por nuevos gastos, sino para “ajustar los precios a la realidad del mercado” de una nueva licitación conjunta de diseño, impresión y reparto.
Además, Parent detalló inversiones por valor de 21.500 euros, destinadas a mejoras para Olesa Ràdio y a “aplicativos informáticos” (19.000 euros). Dentro de esta última cifra, según relató, se incluyen el sistema de videoactas y el mencionado “Chat GPT Pro”.
El recorte social que enciende a la oposición
La respuesta de la oposición no se hizo esperar. Jordi Martínez fue el primero en señalar el contraste. Destacó que mientras comunicación, deportes y fiestas suben 225.000 euros, los servicios sociales “bajan 18.000 euros”.
Martínez fue directo: “Las ayudas sociales, que en 2024 y 2025 estaban presupuestadas con 200.000 euros, en 2026 bajan a 145.000 euros”. Esto supone, según denunció, un “recorte de más del 30%”. Y añadió: “No sé por qué tenemos que bajar esos 55.000 euros y somos capaces de subir 50.000 euros en comunicación”.
En la misma línea, Samuel Rodríguez tildó el aumento en comunicación y propaganda de “subida de más del 40%” y recordó que el gasto de 2023 “no llegó a los 68.000 euros”, sugiriendo que “prácticamente se ha doblado en dos años”. Para Rodríguez, eso muestra una ideología clara: “subida” para publicidad y fiesta, y “bajada” para los servicios sociales.
Otras voces, como la de Jessica Fernández del Partido Popular, fueron incluso más críticas con la partida de comunicación. Según Fernández, "es una barbaridad los 193.000 euros en comunicación, teniendo en cuenta el estilo de la comunicación que tenemos en Olesa, completamente partidista y poco neutral". Añadió que "es tirar el dinero para los ciudadanos que solo ven que el gobierno de turno utiliza los medios de comunicación solo y exclusivamente para ellos".
“¿Por qué pagamos ChatGPT? ¿lo he entendido bien?”
Sea como sea, el momento más singular del debate llegó con la intervención de Carlos Fernández. Más allá de cuestionar el aumento, puso el foco en la naturaleza del gasto. “¿Por qué gastamos lo que gastamos en comunicación, y sobre todo, cómo lo gastamos?”, preguntó Fernández, antes de mostrar su incredulidad: “¿Por qué pagamos ChatGPT? ¿lo he entendido bien? ¿Por qué pagamos ChatGPT?”. La herramienta de inteligencia artificial centró, inevitablemente, parte de la discusión. Y es que el plan "Pro" de esta plataforma tiene un coste de 229 euros mensuales, lo que supone 2.748 euros al año, situándose como una de las opciones de IA más caras del mercado frente a alternativas mucho más baratas como Gemini, Grok o incluso otros modelos de código abierto como Deepseek.
La justificación del gobierno
Ante las críticas, el concejal Jordi Parent volvió a tomar la palabra. Insistió en que el título de la partida de “publicidad y propaganda” es “engañoso” y que el aumento principal responde a los 40.000 euros de la nueva licitación.
Sobre el uso de ChatGPT, Parent defendió su implementación para la “sistematización de procesos”, enmarcándolo en la modernización de la administración, un tema, dijo, tratado en la Federación de Municipios y la Diputación de Barcelona.
Además, quiso matizar la cifra: “estos 19.000 euros no son ChatGPT”. Al parecer, la mayor parte de ese dinero es para el sistema de cámaras y transcripción de los plenos. La herramienta de IA, concluyó, es solo “una pequeña parte, no me hagan decir si son 1.000 y pico euros o 2.000”.