El PSC acusa al alcalde de Olesa de instrumentalizar la Diada con la estelada: "No nos tomaréis el pelo"
A pesar de la crítica, Fernando Vicente admite que Marc Serradó tiene un espíritu más dialogante que Jordi Parent
El inicio del curso político en Olesa de Montserrat se ha visto marcado por una fuerte polémica sobre la simbología y la neutralidad institucional. La decisión del Partido de los Socialistas (PSC) de no asistir a la ofrenda floral de la Diada Nacional de Cataluña ha abierto un debate sobre el gobierno municipal (CUP, ERC y Junts), liderado por el alcalde Marc Serradó. El PSC acusa al ejecutivo de "partidismo" por celebrar el acto en un espacio presidido por una bandera estelada, aunque este se ubicó en un punto de gran carga histórica para la villa.
La crítica socialista: un acto "excluyente"
El portavoz del PSC, Fernando Vicente, ha sido contundente en su crítica, afirmando que la presencia de la estelada convierte un acto institucional en un encuentro excluyente. "No es una bandera que represente a todas y a todos", sentenció Vicente, quien considera que el alcalde "se ha equivocado" al no escoger espacios alternativos como el Parque del Estatuto o la Plaza de los Países Catalanes, que, según él, sí son un "lugar que nos representa a todas y a todos".
La crítica del concejal se extendió al departamento de comunicación del Ayuntamiento, a quien acusó irónicamente de haber hecho un "gran esfuerzo (...) para que la estelada no saliera" en las fotografías oficiales del evento. Para Vicente, este hecho evidencia que el propio gobierno era consciente del conflicto que generaba el símbolo. La tensión en la relación quedó marcada en una de sus declaraciones más directas: "Cada vez que damos un paso para entendernos con el gobierno municipal, el gobierno municipal da un paso atrás".
Además, Vicente argumentó que la estelada representa "una parte de la ciudadanía, cada vez menor". Esta percepción coincide con datos recientes que muestran un cambio de tendencia. Un estudio de la Agencia Catalana de Noticias (ACN) muestra que el apoyo a la independencia entre los jóvenes de 18 a 24 años ha caído del 47% al 27% en la última década.
A pesar de su ausencia, el portavoz quiso dejar claro que su decisión no cuestiona su sentimiento catalanista: "No ir a este acto no nos hace ni menos, ni más catalanes, ni peores, ni mejores catalanes". También comunicó que "Somos un partido catalanista, pero realmente, a veces, cuando te quieren tomar el pelo, pues no...".
El contexto histórico de la ubicación del acto
Por otra parte, el acto organizado por el Ayuntamiento de Olesa se llevó a cabo en la Plaza Nova. La elección de esta ubicación podría deberse a la presencia del Memorial 158. Este monumento conmemora a los 158 soldados de diversas nacionalidades, incluida la catalana, que murieron en la villa durante la Guerra de Sucesión, entre 1706 y 1714. El monumento incluye una losa con la inscripción "a los defensores de la libertad", un hecho que lo convierte en un punto de memoria histórica local.
La ofrenda contó con la participación de una decena de entidades, concejales del gobierno, un parlamento institucional del alcalde Marc Serradó y la lectura de poemas, finalizando con el himno de Els Segadors.
La Ley de Banderas, un trasfondo pendiente
Esta controversia local se inserta en un debate más amplio sobre la neutralidad de los espacios públicos. El Ayuntamiento tiene la potestad de retirar banderas no oficiales para mantener esa neutralidad. No obstante, el de Olesa de Montserrat es el único consistorio del Baix Llobregat Norte que actualmente incumple la Ley 39/1981, que obliga a hacer ondear la bandera española en el exterior de los edificios públicos.
Esta situación ya ha tenido consecuencias legales en municipios vecinos. Tanto Collbató como Abrera han sido obligados por sentencia judicial, a raíz de una demanda de Impulso Ciudadano, a colocar la bandera española en la fachada de sus ayuntamientos.