El Carnaval se renueva con una pasarela más ágil y aumenta la dotación económica de los premios
Ferran Cerdeira confirma la eliminación de los peldaños en el escenario de la plaza de Cataluña y detalla unas normas estrictas respecto al consumo de alcohol y el uso de pirotecnia para garantizar la seguridad de los menores
La cuenta atrás para la fiesta más alocada del año ya ha comenzado. El Ayuntamiento ha abierto oficialmente el proceso de inscripción para el concurso de comparsas de Carnaval, un trámite que ya se puede realizar a través del portal 'Participa' o en la web municipal. Y es que, según relata el concejal de Fiestas, Ferran Cerdeira, la edición de este año llega con cambios sustanciales tanto en la infraestructura como en el presupuesto, buscando dar respuesta a las demandas históricas de las entidades participantes.
Adiós a los escalones, hola a las rampas
Una de las modificaciones más visibles será en el epicentro de la celebración: la plaza de Catalunya. Hasta ahora, la gran pasarela que cruzaba el espacio contaba con cuatro escalones a cada lado, una estructura que a menudo complicaba el paso de los disfraces más voluminosos. Este año, sin embargo, el escenario cambia de fisonomía.
Tal como detalla Cerdeira, se instalarán dos rampas para sustituir las escaleras, con el objetivo de que subir y bajar sea mucho más sencillo y dinámico, independientemente del volumen del disfraz que se lleve. Esta decisión no es casualidad, ya que responde directamente a las peticiones recogidas en la encuesta de valoración realizada después del último Carnaval. Sea como sea, la intención es agilizar el proceso, teniendo en cuenta que hacer pasar a casi mil personas por el escenario requiere una logística impecable.
Más presupuesto para las comparsas
Por otra parte, hay buenas noticias para el bolsillo de las agrupaciones. Aunque se mantienen las mismas categorías que el año pasado, la dotación económica de los galardones se ha incrementado. Al parecer, el cierre del presupuesto ha permitido "subir un poquito" la cantidad destinada a los ganadores.
Los premios mantendrán el formato conocido: se reconocerán las cinco mejores comparsas (del primer al quinto premio), además de entregar el galardón a la sostenibilidad y el premio a la originalidad:
1º premio: 600 €
2º premio: 400 €
3º premio: 300 €
4º premio: 200 €
5º premio: 100 €
Un formulario exhaustivo para evitar el caos
Inscribirse, eso sí, no será solo poner el nombre. Las comparsas tendrán que rellenar un formulario muy extenso, ya que el Ayuntamiento necesita conocer al detalle las necesidades técnicas de cada grupo. Según explica el concejal, aspectos como la potencia de la música o el tipo de vehículo son datos imprescindibles para "diseñar el desfile" en la pizarra organizativa una vez se cierren las listas.
El objetivo es evitar que las músicas se solapen entre sí y garantizar la seguridad. No es lo mismo una comparsa a pie que una que lleve un remolque o una carroza, ya que estas últimas requieren, como mínimo, seis personas de seguridad. Además, será necesario firmar varias declaraciones responsables porque, al fin y al cabo, hay mucha normativa detrás. Cerdeira admite que el papeleo puede parecer pesado, pero recuerda que el Ayuntamiento también asume responsabilidades legales y es necesario que la información sea veraz.
Tolerancia cero con el alcohol y la pirotecnia
Finalmente, el concejal ha querido ser muy claro con las líneas rojas del concurso. Cualquier disfraz que atente contra el ordenamiento jurídico o pueda constituir un delito de odio quedará descalificado de manera automática.
Además, el consumo de alcohol y tabaco durante el desfile está totalmente prohibido. Cerdeira ha sido contundente en este aspecto, recordando que el evento está lleno de menores, tanto participando como mirando, y ofrecer una imagen de personas bebiendo y fumando es "lamentable" y no se permitirá en un acto organizado por el consistorio. Lo mismo ocurre con la pirotecnia: su uso queda prohibido dado que no se dan las medidas de seguridad ni las distancias necesarias, a diferencia de lo que ocurre con los grupos de fuego, que cuentan con formación y permisos específicos de la delegación del gobierno.