Olesa, un pueblo dormitorio: el municipio genera riqueza fuera y muchos ciudadanos solo vuelven allí para dormir
Según un estudio, la falta de arraigo de los recién llegados provoca una fuga de consumo local, que beneficia a las grandes superficies del área metropolitana
Olesa de Montserrat es un municipio que se caracteriza por una economía más bien de servicios y residencial. Tal como recogimos en Teleolesa, el PIB local de 2023 fue de 507,2 millones de euros, lo que supone un PIB por habitante de solo 20.636 €, el equivalente a un índice 55,4 si la media catalana es 100. En otras palabras, la generación de valor añadido de Olesa está claramente por debajo de la media de Cataluña, un hecho habitual en los municipios con un marcado carácter residencial. Esta situación se ve reflejada en la comarca: Olesa se inserta en un Baix Llobregat Norte heterogéneo, rodeado de centros industriales (Martorell, Esparreguera) y de otros con un perfil más orientado a los servicios. Sea como sea, las cifras muestran que la actividad económica local es limitada y que, por tanto, muchos habitantes desplazan sus puestos de trabajo fuera, a menudo a los grandes polígonos vecinos o a Barcelona. El hecho de que tantos vecinos trabajen diariamente en otras zonas con PIB muy elevado (por ejemplo Martorell o Barcelona) hace que buena parte de su renta no se refleje en los indicadores locales de PIB, sino únicamente en su calidad de vida.
Olesa, ciudad dormitorio
Y es que, según un estudio local, Olesa se ha convertido en una auténtica ciudad dormitorio. Según el Plan Local de Salud 2019-2023, buena parte de los habitantes recientes llegan a la villa solo para dormir: "van a trabajar fuera, principalmente a Barcelona; hacen vida comunitaria en sus antiguos municipios y solo vuelven a Olesa para pernoctar". Esta circunstancia afecta la vida cotidiana: muchos olesanos "de toda la vida" prefieren hacer la compra y participar en las tiendas del centro, donde refuerzan la red social local, mientras que los recién llegados a menudo optan por los supermercados de fuera.
Este contraste genera dificultades de integración: como explica un entrevistado, para quien viene de fuera "cuesta mucho adaptarse", ya que están acostumbrados a ir al súper como en Barcelona y no se benefician tanto del tejido comercial y asociativo del pueblo. En resumen, la mayoría de comercios y entidades del municipio están formados por "gente de toda la vida", hecho que retrasa el arraigo de los nuevos vecinos.
Transporte y movilidad
La movilidad es otro factor importante en el perfil de ciudad dormitorio. Muchos olesanos hacen diariamente el trayecto a Barcelona, y las buenas conexiones son imprescindibles. Ahora bien, los olesanos han denunciado que los nuevos horarios de autobús interurbano hacia Barcelona han eliminado varias expediciones directas que hasta ahora llegaban hasta la Gran Vía de las Corts Catalanes. El cambio obliga ahora a hacer transbordos (en la estación de Maria Cristina) y alarga "notablemente el tiempo de viaje". Este inconveniente puede afectar a quienes viajan cada día para trabajar. Por otra parte, existe una línea de FGC que conecta Olesa con Barcelona (vía Plaza España), pero el recorrido dura en torno a una hora. Además, las frecuencias y la capacidad del transporte público, en general, todavía se perciben como insuficientes. Todo ello contribuye a la percepción de que Olesa sirve más bien como lugar de residencia para la gente que trabaja fuera, que como un centro de vida propio.
Retos y perspectivas locales
De momento, los indicadores económicos y de empleo muestran todavía carencias. Aunque el desempleo se ha reducido en los últimos años (el Observatorio Comarcal constata un descenso del 16% desde 2019), la realidad apunta a que muchos trabajadores viven y duermen en Olesa pero no generan riqueza directa allí. Esto plantea retos importantes de cohesión: por ejemplo, cómo atraer jóvenes y actividades que refuercen el comercio y la vida cívica local. Sea como sea, la cuestión está abierta: tal como ya hemos relatado en Teleolesa, la combinación de una economía suave con una alta movilidad exterior comporta el riesgo de que Olesa continúe siendo más un dormitorio que una población con actividad propia. En definitiva, el reto será encontrar fórmulas que estimulen la dinamización del municipio, evitando que la mayor parte de las horas lúdicas y laborales de los olesanos se consuman fuera del pueblo.
Aquest article és una crònica periodística d'anàlisi i d'opinió, elaborada a partir d'una investigació pròpia i de fonts públiques. Per la seva naturalesa, conté elements subjectius derivats de la interpretació dels fets documentats.
Fuentes de verificación
- Pla Local de Salut d’Olesa de Montserrat 2019-2023 Gubernamental