La historia de Subolesa, la ciudad subterránea que predijo nuestro futuro

Este concepto forma parte de una novela que no solo imaginó un mundo subterráneo en Olesa, sino que predijo una de las mayores catástrofes de nuestra historia

Ilustración de Subolesa

¿Us imagináis una Cataluña entera viviendo bajo tierra, justo debajo de Olesa de Montserrat? Una sociedad tecnológica, compleja y llena de vida, escondida en las entrañas de la montaña más icónica de Cataluña. No es el argumento de una nueva serie de ciencia-ficción, sino la premisa de Subolesa, un mundo fascinante que nació en 1936.

Y es que Subolesa es la civilización protagonista de "Retorn al Sol", una novela del escritor Josep M. Francès que hoy es considerada por muchos como la primera gran obra de ciencia-ficción moderna escrita en catalán. Una pieza literaria que, creada a las puertas de uno de los periodos más oscuros de nuestra historia, funcionó como una bola de cristal, proyectando los miedos, las tensiones y las esperanzas de una época que estaba a punto de cambiar para siempre. Acompañadnos en este viaje a un mundo olvidado que tiene mucho que decirnos sobre nuestro presente.

Un mundo bajo la niebla y la roca

La historia que nos plantea "Retorn al Sol" es, como mínimo, sobrecogedora. En un futuro lejano, una guerra mundial ha dejado la superficie del planeta helada e inhabitable. La vida, tal como la conocemos, ha desaparecido. Pero un grupo de supervivientes catalanes encuentra refugio en una caverna gigantesca, "providencialmente" descubierta bajo el macizo de Montserrat. Allí fundan Subolesa, cuyo nombre proviene, precisamente, de su ubicación: bajo la antigua villa de Olesa de Montserrat.

Pero no os imaginéis una sociedad troglodita. Subolesa es una maravilla de la tecnología; la vida en esta ciudad subterránea es posible gracias a un complejísimo sistema automatizado que lo controla todo: la luz artificial, la calidad del aire, la producción de alimentos... Una utopía aparentemente perfecta, diseñada por un sabio casi legendario, Rafael Narbona, que garantizó la supervivencia de su gente.

El ingeniero de un mundo artificial

La novela nos presenta a Cosme Goi, el ingeniero jefe encargado de mantener esta metrópoli en funcionamiento. Él es el guardián de la máquina. El autor lo describe como el "hijo de un ingeniero y una poetisa", una definición que, como señalan expertos como el sociolingüista Jordi Solé i Camardons, podría ser una metáfora del mismo género de la ciencia-ficción: una mezcla perfecta entre la frialdad de la técnica y la calidez del arte y las humanidades.

A través de los ojos de Goi y de su relación con Opalina, otra de las protagonistas centrales, descubrimos que la vida en Subolesa no es tan idílica como parece. Y es que vivir encerrado, sin la luz del sol y dependiendo por completo de una máquina, genera un ambiente opresivo. Las tensiones sociales comienzan a crecer, amenazando con romper el frágil equilibrio de aquel mundo subterráneo.

Una sátira de la Cataluña de los años 30

Uno de los puntos más interesantes de "Retorn al Sol" es que no solo imagina el futuro, sino que también critica su presente. La novela es un espejo, deformado pero sorprendentemente fiel, de las tensiones sociales que se vivían en la Cataluña republicana de los años treinta. En Subolesa conviven diversas facciones, y la más notable es la de los "murcianos".

Según relata la novela, se trata de una comunidad de habla castellana que, pese a llevar siglos viviendo en Subolesa, se niega a integrarse. Francès los describe de manera poco favorable, reflejando sin tapujos algunos de los prejuicios y conflictos culturales de la época. Esta parte de la obra nos permite hoy entender mejor la complejidad de aquel periodo histórico, trasladada a un escenario futurista.

Un futuro que ya está aquí

La obra de Francès bebe directamente del gran maestro del género, H. G. Wells. El ambiente de la Subolesa opresiva y la posterior huida a una superficie idealizada recuerdan mucho a "La máquina del tiempo". Pero lo más impactante de "Retorn al Sol" es su capacidad para anticipar el futuro. Escrita en 1936, parece predecir:

  • Una Segunda Guerra Mundial aún más devastadora.

  • El uso de una bomba terrible como arma de destrucción masiva.

  • Una catástrofe global de origen ecológico, provocada por la acción humana.

Leída hoy, la novela se proyecta de una manera escalofriantemente actual.

El legado redescubierto de Subolesa

Entonces, ¿por qué una obra tan potente y pionera es tan poco conocida? La respuesta, como en tantos otros casos, la tiene la historia. El estallido de la Guerra Civil y el posterior exilio de Josep M. Francès condenaron a "Retorn al Sol" a un pozo de olvido durante décadas.

Sea como sea, gracias al trabajo de investigadores, académicos y entidades culturales que, como la asociación olesana L'Arrel, han organizado charlas y conferencias, la luz ha vuelto a iluminar Subolesa. Hoy, esta novela no solo es una pieza clave para entender los orígenes de la ciencia-ficción en nuestro país, sino que también invita a reflexionar sobre nuestro propio mundo. Y es que, quizá, todos vivimos en una especie de Subolesa, dependiendo de una tecnología que nos sostiene pero que, a la vez, nos puede aislar.

Antonio Retamero

Periodista especializado en política, actualidad, sucesos y sociedad. Se encarga de la cobertura informativa diaria, la redacción de noticias y el seguimiento de temas de interés público.

ARTÍCULOS RELACIONADOS