"¿Qué hacen con nuestros impuestos?": Olesanos denuncian insalubridad en las calles
Todo empezó cuando según una vecina, un trabajador de la limpieza no estaba realizando su labor
La limpieza de las calles de Olesa de Montserrat se ha convertido en un tema candente entre los vecinos, que expresan su frustración en las redes sociales ante el estado de suciedad en algunas zonas del municipio. Una publicación reciente en redes ha encendido el debate, poniendo en duda la eficacia de los servicios de limpieza y la responsabilidad tanto de los trabajadores como de los ciudadanos.
Una queja que enciende el debate
Todo empezó con la publicación de una vecina que, indignada, denunció el estado de suciedad en una zona concreta del municipio. Según su relato, alrededor de las 11:30 de la mañana observó un carrito de limpieza “aparcado” en el cruce de las calles Anselm Clavé y Sant Pere, mientras a pocos metros había una gran cantidad de desperdicios. La vecina, pensando que el trabajador podría estar haciendo una pausa, volvió a pasar por el mismo lugar una hora después, hacia las 12:30, y comprobó que la basura seguía allí, sin que se hubiera realizado ninguna actuación de limpieza. “¿A qué se dedica este señor? ¿A pasear por Olesa con nuestros impuestos?”, se preguntaba, exigiendo al consistorio que tome medidas y supervise mejor la labor de los operarios.
La vecina quiso dejar claro que no generaliza sobre el trabajo de la brigada de limpieza, a la que reconoció una “gran labor” en general, pero insistió en que el caso concreto era “una vergüenza” y facilitó la hora y el lugar para identificar al responsable.
Los vecinos señalan una responsabilidad compartida
La publicación generó un aluvión de comentarios que evidencian el malestar general, pero también una visión diversa sobre las causas del problema. Algunos vecinos señalaron que la suciedad no es solo responsabilidad de los servicios de limpieza, sino también de los ciudadanos que no respetan las normas de convivencia. “Quizá el día que se empiece a multar a los que ensucian Olesa, necesitaremos menos personal de limpieza”, escribió un usuario, que destacó el incivismo alrededor de los contenedores, con desperdicios mal gestionados y heces de perro sin recoger.
Otro vecino, residente en la calle Sastre, se sumó a la crítica, denunciando que en su calle “parece un bosque” y que sus quejas previas al Ayuntamiento no han tenido respuesta. Este comentario también incluyó una acusación más genérica contra los trabajadores municipales, a los que calificó de “personas que viven de nosotros” y “no hacen caso de nada”. A pesar de la dureza de las palabras, refleja una percepción de desatención que parece extendida entre algunos sectores de la población.
Otro tema que surgió en los comentarios es el aumento de la tasa de recogida de residuos. Un usuario comentó que esta tasa ha subido, pero el servicio no ha mejorado.
Críticas a la eficacia de la maquinaria
Uno de los comentarios más extensos se centró en la máquina barredora, poniendo en duda su utilidad. El usuario criticó el alto nivel de ruido que genera, que considera molesto para los vecinos, y cuestionó su eficacia, ya que “deja cosas atrás” y no puede limpiar debajo de los coches aparcados ni en las aceras. Además, sugirió que el coste de mantenimiento y combustible de esta máquina recae sobre los contribuyentes, mientras que los operarios manuales realizan un trabajo “mucho mejor” en las zonas más complicadas. Aunque terminó con un toque de humor, reconociendo que quizá la máquina sea “súper eficaz”, la opinión refleja un sentimiento de frustración con los métodos actuales de limpieza.