El gobierno de Olesa admite deficiencias en el nuevo servicio de autobús semanas después de presentarlo como una “hito histórico”

El concejal de Movilidad, Jordi Parent, reconoce que los horarios reales han supuesto un recorte en las conexiones con Gran Vía, aunque el contrato prometía mejoras

Marc Navarro Marc Navarro
Fernando Vicente y Jordi Parent

El nuevo modelo de transporte interurbano, presentado por el Ayuntamiento el pasado 23 de diciembre como una “reivindicación histórica”, se ha convertido en uno de los centros de la polémica política en el último pleno municipal. El equipo de gobierno ha admitido que la implementación del servicio no se corresponde con las mejoras anunciadas inicialmente, reconociendo una disminución de frequencias hacia destinos clave como Gran Via.

El grupo municipal del PSC, liderado por Fernando Vicente, denunció durante la sesión la contradicción entre la campaña comunicativa del consistorio y la realidad que afrontan los usuarios desde principios de enero. Vicente criticó que el Ayuntamiento anunciara el 23 de diciembre un contrato que “mejoraba” el servicio y que, apenas 15 días después, la situación real fuera diferente. “Hemos salido a hablar de algo que no teníamos”, señaló el portavoz socialista, que lamentó que la información antigua y errónea continuara publicada en la web municipal, hecho que podría confundir a la ciudadanía.

Un contrato que “no se cumple” y avisos por WhatsApp

En su turno de réplica, el concejal de Movilidad, Jordi Parent, explicó que el contrato licitado por la Generalitat estipulaba sobre el papel una serie de mejoras objetivas, como la renovación de la flota con vehículos híbridos y un aumento del 46% de la frecuencia en hora punta. “Todo lo que en el contrato está escrito sobre el papel es cierto”, defendió Parent, para a continuación matizar que el documento no especificaba los destinos finales de esas frecuencias.

Parent reveló que el Ayuntamiento no tuvo constancia de los horarios definitivos hasta el viernes anterior a la puesta en marcha del servicio, y que recibieron la información de manera informal. “Nos enteramos a través de un WhatsApp […] en lugar de hablar con el departamento de movilidad de Olesa como se debe hacer, con un correo electrónico”, aseguró el concejal. Fue en ese momento cuando detectaron que, si bien las frecuencias aumentaban en términos absolutos, disminuían los viajes directos a Gran Via, algo que el concejal calificó como “un desprecio al ciudadano de Olesa”.

Tensión por una comparación con el servicio ferroviario

El debate vivió un momento de tensión cuando el concejal de Movilidad intentó ejemplificar la diferencia entre la voluntad política y la ejecución técnica haciendo referencia a los problemas recientes en la red de trenes y a las declaraciones de la consejera Paneque. La comparación molestó visiblemente al portavoz socialista, Fernando Vicente, hasta el punto de que el alcalde, Marc Serradó, tuvo que intervenir para pedir calma.

Finalmente, Parent se retractó de la analogía utilizada. “Quiero pedir disculpas públicas a todos los que se hayan sentido ofendidos, porque no era mi intención en ningún momento hablar de los trenes hoy”, declaró el concejal, aclarando que su intención era únicamente poner un ejemplo sobre las dificultades de gestión.

El PSC, a pesar de las críticas por la gestión comunicativa, manifestó su apoyo a las gestiones que está llevando a cabo el alcalde y el gobierno municipal para intentar rectificar la situación y mejorar las conexiones para los vecinos.

Marc Navarro

Periodista especializado en sociedad, deportes y economía. Se encarga de la creación de contenidos informativos en estos ámbitos, desde la cobertura de eventos hasta la redacción de noticias y piezas temáticas.

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